En Aragón se han dispensado más de 135.000 recetas electrónicas a 25.000 pacientes. Esa es la situación actual de la evolución de la receta electrónica de la que hoy han dado cuenta el director de área de Atención Primaria del Salud, Vicente Compaired y el gerente del Salud de las áreas V y VI (Huesca), Miguel Ángel Eguizábal, en la capital oscense. Compaired ha aprovechado su visita para ofrecer datos concretos de la implantación de la misma en Huesca capital y por ello ha destacado que «6.000 pacientes de Huesca están siendo atendidos con receta electrónica y un global de 25.000 recetas han sido despachadas a través de este sistema». Asimismo, ha valorado positivamente su implantación, que ha comenzado este mes de junio, y ha asegurado que ya está en funcionamiento en los tres centros de salud de Huesca: Santo Grial, Perpetuo Socorro y Pirineos.
Para el director de área de Atención Primaria un beneficio muy importante es que «tiene algo especial en relación a otras comunidades, pues en el resto se utiliza solo por el médico de familia y en Aragón va a ser empleada por todos los profesionales, ya sea por los servicios de urgencia, los hospitales o las consultas externas de especializada. Esto va a permitir que, cuando esté totalmente implantada, cualquier médico de la Comunidad pueda ver el tratamiento y la historia farmacoterapéutica de cada paciente». A su vez, ha informado de que «a día de hoy el proyecto abarca 55 poblaciones de todo Aragón». En cuanto a las farmacias, ha revelado que 104 emplean ya este sistema.
Por su parte, Miguel Ángel Eguizabal también se ha mostrado satisfecho con la implantación del proyecto en Huesca y ha explicado que «la receta electrónica es un sistema más cómodo y seguro de prescribir y dispensar los medicamentos que permite un gasto farmacéutico ajustado al consumo real porque solo se dispensan los medicamentos que necesita el paciente». Asimismo, Eguizabal ha querido poner el acento en las múltiples ventajas de la receta electrónica, pues tal y como ha declarado, «elimina el trabajo burocrático del que se quejaban los facultativos de atención primaria y les permite dedicarse a realizar tareas asistenciales además de a mantener una relación más fluida con el paciente. También incorpora al farmacéutico como un agente de salud y, sobre todo, elimina las visitas incesarías del paciente a buscar recetas al centro de salud».
Por último, ambos han recordado que la llamada e-receta fue puesta en marcha por el departamento de Sanidad, Bienestar Social y Familia del Gobierno Aragón a finales de febrero de 2012 y han apuntado a que en el mes de junio se terminará el cronograma previsto con las tres zonas básicas de salud de Casetas, Andorra y Alcañiz. «Una vez completado este cronograma se pretende que, a principios de octubre, comience en la ciudad de Zaragoza», ha concluido Vicente Compaired.





