La nueva propuesta del Espacio Joven de Monzón para Halloween, con un «Pasaje del Terror» ( viernes 1 de noviembre) y «Cine club con palomitas» ( el sábado, 2 ), resultó todo un éxito de asistencia y participación. Más de un millar de personas recorrieron el «Pasaje del terror» el pasado viernes, por la tarde, en el Nuevo Espacio Joven.
Una fiesta que se iniciaba en la cola de espera con un coctel sin alcohol de bienvenida ( «sangre de pollo») y una espectacular- terrorífica puesta en escena de los Orcos, de Héroes legendarios, antes de acceder al «Pasaje», donde se recibían unas breves recomendaciones, para visitar diferentes escenas como: un pasadizo secreto, un inquietante cementerio ( con una pequeño relato histórico) o vivir, en directo, un exorcismo ( una de las más famosas escenas del cine de terror).
Como señaló, al finalizar el recorrido, el Concejal de Juventud, Javier Vilarrubí,» Aunque me habían ido contando algunos detalles mientras lo preparaban, no me imaginaba la espectacularidad que han conseguido. Estoy gratamente sorprendido con esta iniciativa, que por el éxito obtenido, seguro que se repetirá».
Las caras de satisfacción de los asistentes, con una pequeña pizca de «terror», al completar el recorrido fue, sin duda, el reconocimiento al esfuerzo y trabajo de un nutrido grupo de profesionales y voluntarios que llevaban días preparando esta primera edición. Una treintena de personas entre: operarios de la Brigada municipal, orcos de «Héroes legendarios», empresas como: Solococtel.com, Chema Ferrer ( sonido), Point L´Image ( estilismo), PiroCarnaval ( disfraces), Terragraphic (vinilos y murales), Sees Comunicación ( efectos especiales y logística) y los monitores/voluntarios ( Mónica Lovin, Nadia Voloshchuk, Daniel Estada, Raquel Larroya, Sergio López, Pilar Pérez, Mohamed ElHasnaoui, Yussef Efri, Daniel Burgos, Husam Amaraoui, Ayoub ElYamani, Daniel Clarimón, Juan José García)… coordinados por Felipe Burgos.
Al día siguiente, para recuperarse tranquilamente de las emociones vividas el viernes, se programaron dos películas míticas del género de terror, que fueron «engullidas», sin especiales sobresaltos, junto a kilos y kilos de palomitas y refrescos ( en sustitución de la «sangre de pollo»).




