Luna Navarro Buisán
El día 6 de abril los alumnos de 4º de ESO de los Escolapios partimos desde Barbastro con dirección a Futuroscope. Fue una noche muy larga puesto que dormimos poco, ya que estábamos nerviosos y teníamos muchas ganas de llegar.
Ya en Futuroscope, nos dimos un buen paseo por el parque disfrutando de cines en 4D y sobre todo de la última atracción del día, “bailando con robots”, que para los que les gustan las emociones fuertes como a mí, sin duda, fue la mejor. Por la noche fuimos a ver un espectáculo nocturno de agua y de luces, que fue fantástico.
El día 8 salimos de Futuroscope muy pronto para ir hacia la “Ciudad de la Luz”. Cuando llegamos a París fuimos a visitar “Le Quartier de Montmartre” y la “Basilique du Sacre Coeur”. Desde allí pudimos disfrutar de unas maravillosas vistas junto con los frescos que hay en el techo de la Basílica y las callejuelas que forman el Barrio de Montmartre.
Al día siguiente fuimos a visitar la “Sainte Chapelle”, que tiene las vidrieras más bonitas que he visto…tampoco es que haya visto muchas, pero aún así eran preciosas. Cada una de ellas representa un libro de la Biblia, desde el Génesis hasta el Apocalipsis.
Cuando acabamos de ver la Santa Capilla cruzamos el Sena para ir a visitar el” Museo D’Orsay”, un museo de arte que abarca del siglo XIX al XX. Guiados por Ana, vimos una gran cantidad de esculturas y cuadros. Cuando ya nos dejaron tiempo libre fuimos a ver una exposición temporal sobre “Van Gogh”.
Después de comer realizamos una visita guiada por París donde nos enseñaron “le Quartier Latin, Los Inválidos, La casa de Rodin…” y “ La Tour Eiffel”. Por la noche fuimos a dar un paseo por el Sena donde volvimos a ver París, pero esta vez desde el barco.
Ya el jueves, sin lugar a dudas, el mejor día de todos, hicimos una vista al “Palacio de Versalles”, enorme, no hay otra palabra para describirlo, bueno precioso y ostentoso. Los jardines son de amplias dimensiones, y el interior del palacio no se queda atrás, es muy elegante, con puertas y grandes ventanales, oro por todas partes y lámparas gigantes.
Por la tarde realizamos la visita que yo más esperaba,” El Museo Del Louvre”. Con Pablo y Ana y un mapa en la mano visitamos todos juntos “La Venus de Milo, La Estatua de Ramsés II, El Escriba sentado” y por último la gran obra maestra de Leonardo Da Vinci,” La Mona Lisa”, un poco más pequeña de lo que yo creía. Allí estaba, con esa sonrisa suya tan característica, el único problema fue que no puede comprobar si de verdad te seguía con la mirada, ya que apenas me podía mover. Cuando ya nos dejaron tiempo libre, vimos” La Libertad guiando al Pueblo, La Coronación de Napoleón, Las bodas de Caná”…
Esa noche, para culminar nuestra estancia en París, subimos a “La Tour Eiffel”, ¡menudas vistas hay desde hay arriba, cuánto viento hace y cuánta gente hay! Mientras vas subiendo en ascensor, las vistas van mejorando y la angustia de tus amigos con vértigo aumentando. Pero yo soy de las que piensa que lo que se encuentra arriba vale la pena.
Por último el día 11 fuimos a Disneyland donde disfrutamos como niños. Mis amigas y yo nos montamos en todo, ya podíamos tener un poco de madurez, que en el rato que pasamos allí la perdimos toda.
Nos lo pasamos genial, visitamos el castillo de la Bella Durmiente, acompañamos a Pinocho y a Blancanieves por sus cuentos, nos perdimos en el laberinto de Alicia, visitamos la cabaña de los Robinson y nos montamos en la atracción más fuerte que encontramos, Space Mountain.
Por la noche nos pusimos en marcha para llegar a Barbastro. Esta vez sí que caímos rendidos todos. Llegamos al mediodía y nos estaban esperando nuestras familias, yo hasta vi carteles de bienvenida.
Fue un viaje fantástico e inolvidable que no dudaría en realizar de nuevo. Gracias a Pablo y a Ana por acompañarnos durante estos dos años y por confiar en nosotros para llevarnos a este viaje tan esperado.




