El Ayuntamiento de Monzón aprobó en la noche del lunes la programación de sus fiestas de San Mateo, con la oposición de PSOE, IU y CHA que rechazan la celebración de espectáculos taurinos, la principal novedad de los festejos. Las fiestas se celebrarán del 17 al 21 (con un acto previo en la noche del 16) y su presupuesto ascenderá a 150.000 euros.
La aprobación del programa de fiestas salió adelante después de un intenso debate que monopolizó la sesión plenaria. La oposición en bloque se mantuvo fiel al argumentarlo empleado en el anterior pleno en el que se debatió la legalidad de los festejos taurinos que podrían vulnerar la ordenanza de respeto animal aprobada por el anterior equipo de Gobierno.
Frente a las dudas de la oposición, el concejal de Fiestas y presidente del Patronato Municipal de Festejos aseguró que la secretaría del Ayuntamiento ha constatado que los seis espectáculos taurinos que se van a celebrar durante dicha semana no vulneran la ordenanza. Asimismo Vilarrubí informó que dicha actividad ya se ha puesto en conocimiento del Gobierno de Aragón, entidad que debe regir por la celebración o no de estos festejos, como ha ocurrido en la vecina Estadilla en la que la DGA prohibió la celebración de un toro embolado pero no así la suelta de vaquillas.
El PSOE sacó a la palestra la polémica generada en torno al cartel elegido para los San Mateos, en el que se ve una vaquilla prendiendo el cohete anunciador de las fiestas. Cabe recordar que se ha creado en Facebook una plataforma que ha convocado un cartel alternativo y cuyo fallo tendrá lugar este sábado. Tanto la portavoz socialista Elisa Sanjuan, como el portavoz de IU, Miguel Aso, le reprocharon a Vilarrubí falta de sensibilidad al aprobar un cartel que no iba a representar a todos los montisonenses, «sólo a los que están a favor de las vaquillas», criticaron.
El debate lo zanjó la alcaldesa Rosa María Lanau al asegurar que el cartel se aprobó democráticamente en el Patronato Municipal de Fiestas y que se debe de respetar estas decisiones, «porque si no habrá que disolver los patronatos».
Por su parte, Vilarrubí defendió su gestión y puso sobre la mesa los importantes consensos adquiridos con la hostelería para regentar las barras del Espacio Interpeñas, el mantenimiento del presupuesto que no ha subido, y la celebración de 150 actos.


