
El hallazgo en la tarde del martes de un coche calcinado con su ocupante abrasado por las llamas en un campo de frutas de Binaced ha dejado a esta localidad mediocinqueña, próxima a Monzón, conmocionada. La Guardia Civil ha iniciado desde esa misma tarde una investigación y la jueza titular del Juzgado de Monzón ha decretado el secreto de sumario sobre este anómalo caso, que ha sorprendido a los binacetenses.
La policía judicial de Monzón está investigando la causa del suceso, en torno al cual se ciñen las hipótesis de si el incendio se debió a un accidente o pudo deberse a un ajuste de cuentas, versión que ya circula por la localidad mediocinqueña, aunque la teoría que más fuerza tiene es la del suicidio. Esta hipótesis la refuerzas informes médicos, cercanos a la investigación.
De lo poco que ha trascendido se sabe que el conductor era un súbdito francés.
El suceso se produjo sobre las 17.00 horas. Unos vecinos de Binaced, que trabajaban en un campo anexo, llamaron al servicio de emergencias 112 para dar la voz de alerta de que un coche se estaba quemando con posiblemente un conductor en su interior.
El dispositivo de emergencias se desplegó con rapidez y hasta el lugar de los hechos, en uno de los muchos campos de melocotones de la localidad, sito cerca de la carretera A – 1234, entre Monzón y Binaced, en el desvío que conduce a Alfántega y Albalate de Cinca, llegaron agentes de la Guardia Civil de la capital mediocinqueña y de Binéfar, así como el servicio de 061 que certificó la muerte del conductor.
La llamada entraba en el parque de protección civil del Cinca Medio a las 17.10. Una dotación de bomberos mediocinqueños llegaba al lugar de los hechos veinte minutos después de recibir el aviso, alertados por el fuego en un vehículo.
Según informan los bomberos, cuando llegaron el coche estaba prácticamente calcinado, al igual que el único ocupante del turismo, que se encontraba sentado sobre el asiento del conductor. Los bomberos procedieron a sofocar el humo que salía del vehículo, así como a refrescarlo. El fuego no se propagó por los árboles frutales ni por la zona de campos; solamente quemó la yerba sita bajo el turismo y sus aledaños.
Horas más tarde los bomberos procederían a excarcelar el cuerpo sin vida del conductor, totalmente calcinado, y sentado en su vehículo. Pero antes de hacerlo tuvieron que esperar a que la policía judicial de la Guardia Civil y la jueza de Monzón, que instruye el caso, y un forense de la unidad medicalizada del 061 realizaran las diligencias oportunas y recabaran toda la información en el lugar de los hechos.
Las labores de investigación de la Benemérita se desarrollaron durante toda la tarde y hasta bien entrada la noche. Los bomberos regresaban de su servicio al parque del Cinca Medio a las 00.10.
La Guardia Civil de Binéfar se encargó de realizar los atestados, si bien el turismo fue trasladado a la comandancia de Monzón.
El levantamiento del cadáver se realizó pasadas las 21.00. Una funeraria de Monzón se encargó de trasladarlo a su tanatorio en la noche del martes. Y el miércoles el cadáver fue trasladado hasta el tanatorio del Hospital Provincial de Huesca donde se le practicará la autopsia.
Según informaron testigos que presenciaron el cuerpo «el cadáver estaba calcinado e irreconocible» a no ser que se aporte alguna documentación.
La Guardia Civil se llevó las matrículas para conseguir información sobre la identidad del conductor del turismo.
El fuego fue tan devastador que apenas dejó rastros del coche, un todoterreno, ni tampoco de la documentación del propietario u ocupante. Al margen de la matrícula la Guardia Civil también trabaja en la identificación del turismo con el número de bastidor que ha quedado visible.
El suceso ha conmocionado a esta población agrícola del Cinca Medio de algo más del millar de personas, y que tiene precisamente en los campos frutícolas su principal fuente de actividad económica.
El alcalde de Binaced, Juan Latre, descartaba ayer que se tratara de un vecino de la localidad y se mostraba sorprendido por el suceso, que está dando mucho que hablar en la localidad. «El coche estaba bien aparcado debajo de unos melocotoneros y el campo está cerca de la carretera a Monzón. Los vecinos hablan del tema con todo tipo de rumores, pero lo que está claro es que no era nadie de Binaced. El suceso está bajo secreto de sumario y no nos han dicho más», afirmaba el edil.
El propietario del campo también se mostró alarmado y muy extrañado por lo sucedido, y no daba crédito a cómo el turismo pudo aparecer en su finca.




