
Algunas de las mejores obras de los 111 bienes de arte sacro de las parroquias altoaragonesas, devueltas por requerimiento del Juzgado de Barbastro, en varias entregas por el Museo de Lérida a la Diócesis de Barbastro – Monzón se expondrán su espacio museístico en las próximas semanas. Todavía no hay fecha sobre la apertura de esta exposición, anunciada ya el 10 de marzo, aunque las previsiones del director del Museo y delegado de Patrimonio de la diócesis, Ángel Noguero, son que pueda estar abierta al público a “finales de noviembre o principios de diciembre”.
Tampoco se sabe qué piezas se expondrán pero el director del Museo asegura que rondarán el medio de centenar de los 111 bienes, entre ellas algunas de las obras más valiosas y declaradas Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón como las casullas del obispo San Ramón que pertenecen a la parroquia de Roda de Isábena. Prácticamente se expondrán todas las obras consideradas BIC salvo las más delicadas como los tejidos del obispo de San Ramón de gran valor artístico. La decisión sobre qué piezas se exponen, así como las piezas que se retirarán de la exposición permanente para ser guardadas en el depósito, se adoptará en los próximos días tras la realización de estudios previos sobre cada obra. “Desde luego estarán las piezas más importantes”, apuntó Noguero. Entre ellas podrían estar los frontales de Treserras y Buira, la arqueta de Buira, la tabla de la Calvario de Tamarite de Litera.

Para llevar a cabo el discurso museográfico parte de las obras devueltas por Lérida, el Museo Diocesano Barbastro – Monzón cerrará sus puertas al público desde el próximo lunes 8 por un plazo de al menos quince días. Es el tiempo que el equipo técnico del Museo considera suficiente para trabajar con tranquilidad y sin molestar a los visitantes en la selección de las obras y colocación de las mismas. En su día ya se encargaron vitrinas y ahora se ha contratado a una empresa especializada en obras de arte para anclar los cuadros a la pared. No obstante, las previsiones son eso, previsiones y quizás podría demorarse el plazo de quince días dado que se quiere dejar trabajar con tranquilidad a las técnicos del Museo. “Va a llevar mucho trabajo, hay que medir de nuevo los espacios en función de las nuevas obras. Todo dependerá de cómo se vayan desenvolviendo los trabajos. Hay piezas que tienen más peso de las que estaban expuestas y habrá que cambiar anclajes. Los procesos son complicados y por eso no se puede dar día ni hora”, asegura Ángel Noguero.
Nueve meses de espera
Las esperadas 111 reclamadas desde hace más de un cuarto de siglo por la Diócesis de Barbastro – Monzón regresaban en cuatro envíos al Museo Diocesano barbastrense desde el 15 de febrero hasta el 10 de marzo. Las obras se custodian en el Museo Diocesano de forma provisional ya que ya que al fallo del Juzgado de Barbastro desde Cataluña se ha presentado recurso y por lo tanto todavía no hay sentencia firme y desde la Comunidad vecina se va iniciar un largo recorrido similar siguiendo la estrategia llevada a cabo con los bienes del real monasterio de Sigena.
En la recepción de las últimas obras el 10 de marzo, en presencia de varias autoridades civiles entre ellas el consejero de Cultura, el director del Museo y delegado de Patrimonio anunció la organización de una gran exposición para mostrar al público las mejores obras de las 49 parroquias altoaragonesas.


