Si ha existido un tipo con mayor poder de autodestrucción y escaso apego a la vida terrenal, ese fue Johnny Thunders. Esta criatura, adicta a todo tipo de sustancias inyectables, esnifables, bebibles, comestibles e ingeribles por todas las partes del cuerpo, pudendas y no pudendas, duró poco entre nosotros, como no podía ser de otro modo.
Provenía de los extinguidos New York Dolls. Se llevó al batería Jerry Nolan con él y montaron los Heartbreakers. Con esta formación compuso enormes canciones (¿de dónde sacaba el tiempo?), pero su obra cumbre es el disco L.A.M.F. de 1977. Al igual que he hecho con otros álbumes, este lo recomiendo de cabo a rabo. Si tienen un día deprimente y todo lo ven oscuro y sin salida, antes de pasar al suicidio (camino respetable y nada desdeñable) prueben con una pildorita de L.A.M.F., no existe complejo vitamínico más eficaz. Nueve de cada diez psiquiatras lo recomiendan.
Les dejo con I Wanna Be Loved. Ya verán, ya.
Si se perdieron algún otro capítulo, pueden recuperarlo aquí:






