Como continuación de los actos conmemorativos del 75 aniversario del IES Hermanos Argensola, Luis Alfonso Arcarazo dio una conferencia en el mencionado instituto, un breve recorrido histórico por alguna de las instituciones docentes que ha tenido la ciudad. La presentación corrió a cargo de José Manuel Alcalde, jefe de estudios, tras la cual dio paso al conferenciante, que comenzó destacando el papel imprescindible de la iglesia en la educación, pues siempre ha difundido la cultura y los saberes mediante escuelas catedralicias, escuelas menores y mayores, que en Barbastro se concretó en el Estudio Mayor de Gramática, que regentaba el Capítulo de Santa María y su Cabildo, aunque el edificio era municipal, por lo que podría considerarse como una gestión compartida. El estudio estaba al final de la calle La Peña, junto a la Barbacana, donde se enseñaba gramática, dialéctica y retórica. A continuación, el conferenciante habló de la llegada de las Escuelas Pías en 1667, que ocuparon el clausurado Estudio Mayor, donde enseñaban a los niños a leer, escribir, contar y gramática, además de encargarse del exconjuradero de la ciudad. Aquel colegio cerró en 1681, pero regresó en 1720 para ocupar un edificio junto al ayuntamiento, retomando la educación hasta el momento actual.
También se explicó que la ciudad contrataba a profesionales, como médicos, cirujanos, boticarios, parteras, albéitares o maestros para prestar sus servicios a los vecinos, que pagaban una cuota para sus salarios. El siguiente paso en el tiempo fue la llegada de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, abriendo su colegio para niñas en 1792, que fue el primero en España, lo mismo que los Escolapios. Enseñaban doctrina cristiana, santo temor a Dios, hacer medias y red, coser, bordar, leer y escribir. De la calle Las Fuentes se trasladaron frente a los Escolapios, donde permanecieron hasta 1977, que se fueron al Camino Real de Zaragoza. Y continuando con los colegios religiosos, el conferenciante pasó a hablar del primer Seminario Episcopal en 1714, creado en la ermita de la Bella de Castejón del Puente, hasta que en 1845 se trasladó al convento desamortizado de los padres Paúles, que ocupaba los Jardinetes y la estación de autobuses. En el Seminario Conciliar de Santo Tomás de Aquino se impartieron los primeros estudios universitarios en Barbastro, pues disponía de facultades de teología, cánones, latinidad y humanidades. Arrasado en 1936, el nuevo se construyó en la carretera de Huesca en 1953, pero debido a la falta de vocaciones, se abrió como Colegio mixto Diocesano de Bachillerato de la Inmaculada, hasta que cerró en 1994.
Continuó la conferencia con el primer instituto que ha tenido la ciudad, el Instituto Elemental de Segunda Enseñanza “Argensola”, concedido en 1931, cuyo edificio se levantó siguiendo los criterios higienistas de la época, pero en marzo de 1938 fue evacuado y clausurado, hasta que en 1950 se adjudicó a la ciudad un Instituto de Enseñanza Media y Profesional, de modalidad agrícola y ganadera, que utilizó el antiguo edificio del instituto, impartiendo Bachillerato Técnico hasta 4º curso, con prácticas agrarias, carpintería y mecánica, hasta que en 1964 se amplió hasta 6º curso o bachiller superior. En 1968 el Instituto Técnico de Enseñanza Media Hermanos Argensola pasó a ser mixto, con bachillerato femenino, modalidad administrativa. Pero la verdadera revolución educativa se produjo a partir de los años sesenta del siglo XX, pues el aumento de matriculaciones obligó al ayuntamiento a solicitar nuevos colegios. Se construyó el nuevo Grupo Escolar La Merced para sustituir al antiguo, se concedió otro Grupo Escolar, el Colegio Menor Virgen del Pueyo, que era una Escuela-Hogar, la primera de España dentro del Plan de Agrupaciones Escolares, debido al cierre de las escuelas de los pueblos, dispuso de internado hasta que en 1975 se inauguró la Residencia-Hogar Félix de Azara, año en el que comenzó a funcionar el IES Hermanos Argensola con 520 alumnos de bachiller y 363 de Formación Profesional, al tiempo que el viejo instituto se convertía en el colegio Pedro I. Posteriormente se inauguraría en 1981 el Centro Nacional de Formación Profesional, Martínez Vargas.
Y concluyó la conferencia mencionando la desgraciada demolición del histórico edificio del Pedro I y haciendo hincapié a los alumnos presentes de la suerte que tenían al disponer Barbastro de todos los escalones educativos, desde primaria a la UNED, pudiendo estudiar sin tener que salir de casa, como tocó a las generaciones precedentes, y también el orgullo que tenían que sentir al ser alumnos de un instituto con una larga tradición educativa, heredero directo del Instituto Elemental de Segunda Enseñanza “Argensola” de 1931 y del Instituto Técnico de Enseñanza Media “Hermanos Argensola” de 1950, que fueron el ascensor social de infinidad de alumnos de Barbastro y su entorno.


