Un año más el barrios del Entremuro de Barbastro ha clausurado la época estival festiva en la ciudad del Vero con un sin fin de actividades como la exposición de Inma Brau y Pili Auré, la proyección del documental de Antonio Latorre ‘Entremuro, barrio noble’ editado Emilio Huguet, su XLVII Campeonato de Guiñote y XX de Parchís, el Bocadillo Solidario a beneficio en esta ocasión de Cáritas Diocesana Barbastro-Monzón, su tradicional ronda aragonesa por las calles del barrio, así como la ofrenda de flores y frutos al Santo Cristo.
Las fiestas terminaron de la forma más sabrosa posible, con la celebración de uno de los concursos de cocina tradicional más veteranos de Aragón, el Gastromuro que sumó su edición 42. Sesenta y un participantes (18 con un primer plato, 20 con un segundo, 16 postres y 7 vinos) concurrieron a esta cita que se ha convertido en una tradición culinaria en la ciudad del Vero con repercusión provincial ya que el jurado está compuesto por propietarios y cocineros de reputados restaurantes de Huesca.
Este año, el jurado lo presidió el presidente de la asociación hostelera, Carmelo Bosque (Lillas Pastia), que estuvo secundado por pasteleros barbastrenses (Iris y Güerri) y enólogos y responsables de las bodegas y la D.O.P. Somontano.
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El menú ganador fue Acelgas con manos de cerdo y morcilla, presentado por la veterana cocinera Pilar Durán, varias veces ganadora del certamen, Patas de cerdo rellenas de carrillera, de Vicente Español, otro habitual de la cita, al igual que Gerardo García con las Coronas plaza de la Candelera. Todo ello regado por un vino añejo que presentó Laura Cardiel, extraído de la bodega familiar.
El concurso se celebró en la plaza de la Candelera, corazón del barrio del Entremuro, que estuvo repleto de público a quienes se obsequió con el reparto de 50 kilos de judías entremuranas, realizadas por la cocina del Hotel Sancho Ramírez.
A lo largo de su historia el Gastromuro acumula en estos 42 años 2.903 recetas, algunas de las cuáles ya se publicaron en un libro con motivo del 25 aniversario de un certamen que según explican desde el barrio es un elogio a la cocina tradicional con productos de la tierra.


