Con el lema ‘Ven a descubrir el nuevo Centro de Barbastro’ se presentaba en sociedad ayer el reformado Gran Hotel Ciudad de Barbastro que ha cambiado de propietarios pasando de la familia Giménez a dos de sus ex socios.
Tras dos meses de reforma, el nuevo establecimiento conserva en esencia los parámetros de calidad y comodidad que lo han distinguido, si bien se ha dado un cambio al diseño y a la cocina. La reforma deja un hall más espacioso y una cafetería más luminosa. Además en la cafetería La Cantina se hace una apuesta por las tapas, primando la cocina casera.
En el restaurante El Portillo se servirá un menú único de 14,5 euros (IVA incluido) con varios platos de comida casera que preparará el equipo del chef Raúl Hernández y como anticipo ya se pudieron degustar durante la inauguración. En el restaurante se podrá cenar los jueves, viernes y sábados y comer todos los días salvo el martes. Además se ha habilitado una entrada al restaurante por la calle Martínez Vargas y a la cafetería desde el hotel.
El Gran Hotel Ciudad de Barbastro conserva las 41 habitaciones dobles, pero se han mejorado las estancias y se han colocado camas más grandes.
La nueva dirección mantiene gran parte de la plantilla. En la nueva etapa trabajan en el Gran Hotel Ciudad de Barbastro 18 personas.
Entre los objetivos de la nueva dirección se encuentran convertir al Gran Hotel en un lugar acogedor para la celebración de banquetes y otras celebraciones, así como reuniones de empresa y demás eventos sociales. También cuentan con un motor de reservas por Internet desde su web.
La directora del Gran Hotel Ciudad de Barbastro, Arancha Buera, valoró la buena gestión de su antecesor Paco Giménez y confía «en seguir siendo un referente en Barbastro, mejorar y captar clientes extranjeros y de toda España».
El acto, nutrido de público, lo cerró al igual que lo hiciera hace diez años con su inauguración, el jotero rondado de Pozán de Vero, Joaquín Campodarve, que a sus 82 años demostró que todavía conserva la voz.




