N.Baños Cancer.
Rosario se «quita la espinita» un año después de suspenderse su concierto por la lluvia y, acompañada por una luna despejada, cierra con su energía la mejor edición del Festival del Vino del Somontano. Y decimos la mejor porque cada año el festival se supera a sí mismo amentando las ventas y las expectativas.
Con el arte en la sangre, la cantante dio un repaso a su repertorio más conocido con «Que bonito», «Como quieres que te quiera» o «Estoy aquí», canciones que como ella dice «nunca puedes dejar de tocar», y presentó algunas canciones de su último disco «Raskatriski», denominación de su propio origen en homenaje a la rumba catalana que bailaba en su casa. Un concierto de pop, soul, rumba, chen funky, bossanova y baladas que «nos debía» y para el que incluso pedía en la rueda de prensa precedente que se repartiera paraguas en la puerta «para que la gente me aguante».
En el escenario desplegó su arte rumbero y moviendo sus caderas animó la última noche del festival en la Plaza de Toros de Barbastro. Haciendo honor a su apellido ofreció una `terapia Flores´ porque, como ella asegura, «la música es la mejor medicina que tenemos los seres humanos».
Tras un concierto «muy enérgico» y con mucha alegría para hacernos olvidar el panorama español el cuerpo, como a todos, «le pedía un vinito».
La D.O. del Somontano engalana Barbastro con su degustación de lujo
Más tickets vendidos cada año. Esta vez 72.500 vino y tapas, «una respuesta maravillosa por parte de la gente que es de agradecer» para Mariano Beroz «con la que está cayendo», y en todos los sentidos pues el tiempo ha estorbado un par de días.
Como dice el promotor, «este año hacía falta más que nunca dinamizar la zona» y ha quedado demostrado con la gran acogida de la muestra gastronómica y enológica.


