El día 4 de octubre se celebró la quinta edición de las fiestas del Molino la Parra, a las afueras de Barbastro. Los actos se celebraron debajo de la morera casi centenaria y sobre el pavimento que cubre una acequia, lugar de juego en el pasado para muchos de los asistentes.
La jornada comenzó pasado el mediodía con el pregón de la molinera del año. Ester Lacambra nos recordó con entusiasmo la importancia de vivir de acuerdo a los valores de respeto, unidad y libertad. Tras los aplausos, y cuando los platos del picoteo empezaban a vaciarse, se sirvió la comida. Nos sentamos a comer unas 30 personas, entre vecinos, familiares y amigos del barrio. Con los cafés, licores y postres los adultos jugamos al bingo, con el jaleo de los niños y niñas de fondo que jugaban en la calle como se jugaba antes.

El resto de la tarde fue dedicada a ellos. Primero un cuentacuentos con una creativa escenografía que captó su atención desde el primer momento, seguidamente una batucada con instrumentos artesanales, para terminar con un baile mágico que consiguió convencer a la morera de hacer llover golosinas.

El resto de la jornada estuvo llena de música para adultos, cena y barra para beber y departir. Los dos grupos que actuaron no defraudaron. Fue una noche concurrida, unas 80 personas llegaron a pasarlo bien y creo que los consiguieron.
¡Hasta el próximo año «Gente Leal»!




1 comentario
Bonita crónica sobre un acto de hermanamiento de un barrio