La Guardia Civil se ha incautado veintidós pergaminos de siglos de antigüedad pertenecientes al archivo municipal de Barbastro y cuyo contenido consistía, en su mayoría, en bulas papales en las que el Papa daba a conocer al Concejo barbastrense el nombramiento del obispo de la diócesis altoaragonesa.
Los documentos datan de los siglos XIII y XVIII y fueron sustraídos del archivo municipal en un periodo impreciso que abarca desde 1938 hasta 1982. Se conocía de su existencia porque existe un inventario que data del 3 septiembre de 1938, realizado por el Servicio de Defensa de Patrimonio Artístico Nacional, en los que ya se mencionaban. Por lo tanto la hipótesis del expolio o desaparición de documentos por la guerra civil como ha ocurrido en otros archivos municipales quedaba descartada ya que la ciudad cayó en manos franquistas en marzo de ese mismo año.
Recuperada la actividad democrática, el Consistorio encargó en 1982 a dos historiadores locales que elaboraran un inventario de los fondos documentales existentes en el archivo municipal. En ese inventario ya no constaban estos documentos.
En el archivo municipal se conocía esa ausencia, al igual que otros documentos que por diversos motivos han desaparecido. Pero fue hace unas semanas cuando estos pergaminos salieron a la luz pública gracias a Internet. Su propietario, una librería de Madrid especializada en la venta de los denominados ‘libros de viejo’ y documentos con cierta antigüedad, los puso a la venta en su página web. El propietario de esta librería los había adquirido en una subasta y su precio de mercado era de alrededor de 18.000 euros por el conjunto de los documentos. El precio no es elevado dado la importancia de los documentos y su antigüedad. El tratarse de una materia robada podría haber condicionado el precio.
Tras publicarse en Internet, tanto al archivo municipal como al de la diócesis de Barbastro-Monzón llegaron sendos avisos alertando de que dichos documentos podrían ser los que se encontraban desaparecidos. El Ayuntamiento de Barbastro cotejó los datos y al tener indicios fundados de que algunos de esos documentos podrían ser propiedad del Concejo de la ciudad del Vero el alcalde Antonio Cosculluela denunció el 10 de septiembre ante el Juzgado de Instrucción número 1 Barbastro la desaparición de 22 documentos históricos.
Los pergaminos recuperados son bulas papales, documentos eclesiásticos, documentos reales y documentos administrativos datados de entre los años 1203 al 1790. Los efectos sustraídos se encuentran protegidos por la Ley Aragonesa nº 3/99 del Patrimonio Cultural Aragonés.
El Juzgado de Barbastro ordenó a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Huesca (U.O.P.J), la práctica de gestiones para la localización de los referidos efectos y a los posibles autores de la sustracción.
Efectuadas las investigaciones pertinentes para la localización de los efectos, se pudo determinar que los mismos se encontraban a la venta en una Librería de Madrid, trasladándose al lugar componentes de la U.O.P.J. de Huesca, que junto con personal del Grupo de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa (U.C.O.) de la Guardia Civil procedieron a la recuperación e incautación de los documentos.
Los efectos recuperados no se encuentran aparentemente dañados y serán depositados en el Archivo municipal de de Barbastro a disposición de la Autoridad Judicial. Los documentos están en poder de la Guardia Civil y todavía se desconoce cuándo serán entregados al Ayuntamiento.
Se continúan gestiones para la localización del autor o autores de los hechos, sin que hasta el momento hayan dado resultado positivo.
Historia de la diócesis
El delegado de patrimonio de la diócesis, Enrique Calvera, se mostraba satisfecho por la recuperación de estos bienes patrimoniales y de los documentos episcopales que hacían referencia a la diócesis a pesar de ser de propiedad municipal y que de nuevo podrán ser consultados por historiados o interesados en la materia.
Según explica Calvera desde Roma, la Santa Sede notificaba tanto al cabildo de la diócesis como al Concejo de Barbastro el nombramiento de los obispos. Sobre su valor, Calvera no duda en señalar que «tienen bastante importancia porque hay documentos relevantes del siglo XIII y XIV y son datos relevantes para la historia de la diócesis y volverlos a tener aquí es una ventaja. Hay datos interesantes y luego también son importantes por su propia presencia: están bien conservados y tienen una buena iluminación con orlas y decoraciones en los márgenes muy interesantes».
El Ayuntamiento de Barbastro tiene pendiente trasladar parte de sus fondos documentales a las nuevas dependencias creadas para tal efecto y que se ubicarían en los bajos del restaurado Palacio Episcopal, ahora Museo de la Diócesis de Barbastro – Monzón. En el proyecto inicial se reservaron sendos espacios para que tanto el Ayuntamiento como la Diócesis pudieran depositar parte de sus archivos, pero de momento desde el Consistorio no se han dado pasos en esa dirección.


