El caricaturista, dibujante de cómics y pintor José Luis Beltrán –‘Tran’, fallecido recientemente, es el protagonista de una muestra retrospectiva sobre su trabajo en los años de oro de la viñeta en España y que se puede ver durante toda esta semana en el Centro de Congresos y Exposiciones de Barbastro.
Tran es un icóno del paisaje humano y sentimental del Barbastro de la segunda mitad del siglo XX. Sus caricaturas, junto a la de Wladi, de barbastrenses populares se hicieron célebres en las páginas de El Cruzado Aragonés y forman parte del libro de caricaturas ‘Dibujando el alma’, editado por Antonio Latorre y Toni Solans, dos fervientes admiradores de su trabajo.
Otro gran admirador de su obra es el ilustrador y autor de novelas gráficas Juanfer Briones, que organizó junto al hijo de Tran esta exposición como antesala a la II Jornadas del Cómic ‘Ciudad de Barbastro’ que se celebran este sábado en la plaza del Mercado, en el marco del Polifonik Festival.
Tran firmó viñetas para editoriales tan importantes como Bruguera, la revista Jauja o incluso en publicaciones alemanas y nórdicas donde se podían leer sus personajes Constancio Plurilópez, Gómez and Gómez, Pauli, o el popular Dunkin Boy, que Tran creó para la marca Gallina Blanca cuando lanzó los chicles Dunkin.
La exposición se inauguraba el sábado, día grande de las fiestas de San Ramón, por parte del alcalde Antonio Cosculluela, el concejal de Cultura Iván Carpi, el hijo de Tran, José Luis Beltrán, y el organizador Juanfer Briones que reivindicó la figura de este caricaturista quizás más conocido fuera que dentro de nuestro territorio.
«Seguro que se van a acercar muchos padres, abuelos y niños para disfrutar de uno de los historietistas clásicos de la editorial Bruguera y que tiene raíces profundas en Barbastro. Nos parece de rigor darle a la gente de Barbastro la oportunidad de conocer de primera mano los personajes referidos al cómic que Tran creó», indicó Briones, que abogó por la creación de un museo de la viñeta dedicado a José Luis Beltrán. «Si hubiera la posibilad de espacio libre para la cultura, la figura de Tran bien se merecería la creación de un museo de la viñeta que sería el primero de Aragón, porque dificilmente vamos a encontrar un dibujante tan ligado a la mejor época del cómic clásico y es de casa»
La exposición consta de originales y bocetos de los personajes creados por Tran, así como su incursión en el mundo de la publicidad.
Toda esta obra ha sido seleccionada por su hijo, que se mostraba muy contento por que Barbastro acogiera esta exposición: «Supongo que mi padre estará contento hallá arriba de ver cómo ha quedado esta exposición y con la sensibilidad que se ha hecho».

