¿Qué ha sucedido para que el campo estalle?
Hay una serie de problemas, para todos los sectores agrarios, para los que no se han aportado soluciones en las últimas décadas. UAGA- COAG lleva demandando en los últimos años una legislación que proteja a las explotaciones familiares de la liberalización de los mercados, la legislación ambiental y la carga burocrática. La llegada del covid nos pilló en plena movilización (2000 tractores en Zaragoza el 14 marzo).
Posteriormente al covid llegó el factor desencadenante de esta situación: la guerra de Ucrania tensionó de forma brusca el mercado cerealista, en consecuencia aumentaron los costes de producción, y las medidas gubernamentales de fijación de precios. Es decir, ya anunciamos que se realizó la siembra más cara de la historia, acompañada de la peor cosecha de este siglo a causa de la sequía. Hay sectores con problemas, pero los cerealistas están en un escenario de ruina desconocido hasta ahora. Fueron los países del entorno de Ucrania los que empezaron con unas movilizaciones inauditas, seguidas de Alemania, Francia, y finalmente España
¿Cuál es vuestra postura y reivindicaciones?
Siempre hemos sido partidarios de una política agraria europea que proteja a las explotaciones familiares del mercado global. El tiempo nos ha dado la razón en que somos la parte que sufre la liberalización. Prueba de ello es, que acompañando a la situación anterior, podemos ver que los sectores en manos de corporaciones han vivido el mejor año de su historia. En porcino por ejemplo se calcula que una integradora ha podido tener beneficios de 100 € por plaza en el 2023. Ahí está la renta que le falta al cerealista.
Necesitamos proteger al sector que se está manifestando, el que se sube al tractor, y soporta el riesgo empresarial, mediante :
Una PAC que priorice a los profesionales y les simplifique los trámites.
Que se retomen las medidas de protección de mercado.
Que haya una transición justa que permita a los profesionales adaptarse al reto climático.
La Agenda 2030 planea en muchas de las consignas que se están escuchando, ¿Qué implica?
En una movilización tan fuerte es fácil que se mezclen temas. La Agenda 2030 era un tema desconocido para la mayoría el mes pasado. Se ha aprovechado la corriente, por parte de un partido político, para poner en agenda su campaña de las europeas. Prueba de ello es que la propia Consejería de Agricultura publicita la Agenda 2030 como fondo de imagen, en todas sus comparecencias, hasta el día 6 de febrero, que decidió distanciarse de esa imagen. Es importante decir que la Agenda 2030 no es de la Unión Europea, sino que es de la ONU, y la suscriben en mayor o menor medida todos los países, excepto Corea del Norte y alguno más.
La PAC, que financia en buena parte el trabajo del agricultor, también está en tela de juicio. ¿Qué reformas son necesarias para que los agricultores sigan creyendo en ella y no se cree una desafección hacia Europa?
La PAC es necesaria para mantener nuestro modelo. Se está extendiendo mucho, de forma deliberada, que sin PAC se terminarán todos los problemas burocráticos y ambientales. Si alguien piensa que eso es cierto, solo ha de preguntarle a un fruticultor o un cunicultor. Tienen los mismos problemas, pero no cobran PAC. Así pues, el sector ha de centrarse en mejorar la PAC, pensar en eliminarla es un ejercicio de desconocimiento del mercado agrario.
¿Cuál es el planteamiento de su organización para conseguir una agricultura sostenible?
Inequívocamente, la UAGA siempre ha pensado que el modelo de explotación europeo es el que mejor garantiza la producción de alimentos en cantidad, calidad, diversidad y cercanía. Que la agricultura europea es la más sostenible del mundo es incuestionable. Cualquier producto que sustituya a un alimento europeo, será menos sostenible.
Con vistas al futuro, van a durar las movilizaciones, ¿se va a conseguir algo? ¿Cuál es la solución?
Siempre que hay movilización, se consiguen cosas. Lo novedoso de ésta es que se ha intentado, sin éxito, sustituir la interlocución de las OPAs o sindicatos por plataformas sin un objetivo claro. Nosotros vamos tarde, pero otros no saben a dónde van. Una vez reconocidos los fallos de cada parte, si trabajamos en el entendimiento, podemos avanzar mucho en objetivos comunes.
¿Hay futuro para el campo y las generaciones venideras?
La agricultura tiene futuro mientras haya consumo de alimentos. La duda es si será un modelo social como el que conocemos, o un modelo corporativo.




