En Barbastro las hogueras de San Juan son una mezcla de fiesta y ritual. Las más tradicionales son las del barrio de San Juan en torno a la cual los vecinos de este enclave lanzan zapatillas y algún objeto viejo, así como se pasa por el fuego hojas de laurel.
La simbología de estos rituales es en el primer caso dejar atrás los malos hábitos y quemar una época pasada con la esperanza de que venga otra mejor, mientras que las hojas de laurel una vez ‘bendecidas’ por el fuego deben de ser introducidas en el número mágico de siete en un sobre con un deseo y colocarlo bajo la cama. «Tiene que estar un año y en la próxima noche de San Juan lo abres para ver si ha cumplido el deseo», explica Gregorio Margalejo, vecino de este barrio que ayer era uno más con su ramal de laurel.
Tras el encendido de la hoguera, a la que acudieron muchos barbastrenses y que se quemó un moñaco en lo alto del todo, se repartió ponche. Este barrio celebra las fiestas en los próximos días con actividades para todos, con concursos infantiles, gastronómicos y una misa en la calle.
Mientras que en el barrio de San Valentín continuaron la fiesta emprendida con la hoguera de San Ramón, patrono de Barbastro, y volvieron a juntar leña para formar una nueva pira de fuego en torno a la cual también se arrojaron zapatillas y hojas de laurel.
Los vecinos de este barrio celebraron también un campeonato de guiñote por la tarde y una cena de hermandad al calor del fuego.
La hoguera en Monzón
Como cada 23 de junio desde hace muchos años, los vecinos de la agrupación vecinal formada por los tres barrios de El Molino, Joaquín Costa y San Juan celebraron ayer noche la festividad de San Juan con su tradicional hoguera.
Cientos de vecinos se echaron a la calle para participar en las fiestas de su barrio y que proseguirán a lo largo de este fin de semana.
Los actos arrancaron por la tarde con un concurso y degustación de postres al que concurrieron 31 platos, siendo los ganadores una tarta de bizcocho rellena de nata y un brazo de gitano de chocolate. Junto a ellos hubo rosquillas, buñuelos de cerezas de Monzón, etc. De todo ello dieron buena cuenta los cientos de vecinos que participaron en esta celebración y que continuó con la quema de la hoguera. Sobre las llamas ardieron los caracoles de cartón elaborados por los niños del barrio en las ludotectas de verano.
El caracol es el símbolo de este barrio como recordaba ayer una vecina y miembro de la comisión de fiestas: «Para San Juan en Monzón, caracolada». La caracolada no fue añoche, sino que será el sábado. Será entonces cuando los cocineros expertos del barrio elaboren el tradicional guiso que da fama a este barrio compuesto por 100 kilos de caracoles, ajo, perejil, aceite de oliva, longaniza, sal y coñac.
Ayer en lugar de caracoles hubo sardinas. «Llevamos cuatro años dando longaniza y decidimos cambiar», explicaba José Fraguet, presidente del barrio. Así se repartieron 100 kilos de sardinas, es decir unas 3.000 sardinas, que fueron donadas por la Marisquería la Cáscara. Mientras que el fuego con el que prendió la hoguera fue donado por la empresa Coesa.
La fiesta continuó con música y bebidas para todo aquel que se acercó.
Por otro lado, los vecinos del barrio del Palomar siguieron también con su tradicional guiso de patatas asadas entre las cuadrillas de amigos, vecinos o familiares.
Las fiestas en el barrio San Juan, el Molino y Joaquín Costa continúan el viernes con el lanzamiento del chupinazo a las doce. A las 18 en las pistas deportivas del Molino, habrá una carrera de vehículos sin motor.
El acto central tendrá lugar a las 19.30 en la iglesia de San Juan con la recepción de autoridades y homenaje a Mª Eugenia Boix, la soprano montisonense a quien se le entregará el Caracol de Oro, premio instaurado el año pasado y que pretende premiar la labor de un montisonense en el ámbito social o de la cultura.
Por la noche llegará el Karakol Rock con la actuación del grupo Akometida a partir de las once.
El sábado a las nueve se celebrará la competición de petanca, en modalidad dupletas. A las 11.30 habrá una gran batukada popular con pasacalles; a las 18 en la plaza Juan Carlos I se disputará el torneo de partidas rápidas de ajedrez. Paralelamente de seis a once habrá un mercado medieval.
A las ocho sesión de baile con la orquesta París La Nuit y a las 21.30 la gran caracolada. A las doce, tendrá lugar la presentación de las Zagalas y Zagaletas del barrio para proseguir con la sesión de baile.
El domingo a las diez se celebrará una marcha cicloturista desde la plaza San Juan, a las once la misa en la iglesia de San Juan con la ofrenda de flores y frutos al patrón y a las cuatro, en la plaza Juan Carlos I, campeonato de guiñote. A las siete en los locales de la asociación se servirá una chocolatada y a las 20.30, el grupo L’Orache bajará el telón con una actuación folclórica.





