Se acabó el préstamo, la tradición, el paseíllo con devolución incluida. El fútbol español despide una de sus costumbres más arraigadas: a partir de ahora, quien levante la Copa del Rey… ¡se la queda para siempre! La RFEF rompe una costumbre centenaria y le da un giro al trofeo más histórico del fútbol español.
Un cambio histórico que rompe con 120 años de costumbre
La Real Federación Española de Fútbol ha decidido dar un giro radical al protocolo tradicional de la Copa del Rey: desde la edición 2024-2025, el club campeón se quedará de forma definitiva con el trofeo. Así lo confirmó oficialmente la RFEF en un anuncio que ha sacudido los cimientos del fútbol nacional.
Hasta ahora, el trofeo original se debía devolver antes del inicio de la siguiente edición. El campeón recibía una réplica en propiedad, mientras que el original pasaba de unas manos a otras año tras año. Era una tradición centenaria que otorgaba un aura ceremonial al torneo más antiguo de España. Sin embargo, con esta nueva medida, se rompe el ciclo y se abre una etapa en la que cada trofeo será único y con destino final en el museo del club vencedor. ¿Será el Barcelona o el Madrid, el equipo que la consiga por primera vez? Aunque las bet auguran al conjunto culé como campeón, el club blanco podría imponerse y llevarse este título a sus vitrinas en un momento histórico para la competición..
¿Por qué este cambio ahora?
La decisión viene motivada por un deseo de reforzar el valor simbólico del torneo. Según fuentes federativas, esta medida busca elevar el prestigio de la Copa del Rey, poniéndola al nivel de otras competiciones internacionales donde los campeones conservan el trofeo físico, como ocurre en la Champions League o la FA Cup inglesa.
El presidente de la RFEF subrayó que esta medida “dignifica el mérito deportivo del campeón” y responde también a una petición constante de los propios clubes. Para muchos equipos, conservar el trofeo original representa no solo un logro histórico, sino un elemento icónico que permanece en el tiempo.
¿Qué pasará con los campeones anteriores?
A pesar de la novedad, la RFEF ha sido clara: los equipos que hayan ganado la Copa del Rey en el pasado seguirán teniendo únicamente la réplica, salvo en los casos en que ya obtuvieron el trofeo en propiedad bajo circunstancias especiales. Solo se entregaban hasta ahora de forma definitiva al alcanzar hitos específicos, como ganar la competición en propiedad tras ciertos requisitos (como conseguirla en propiedad tras tres títulos consecutivos o cinco alternos, una regla que ya no está vigente).
Esto significa que clubes como el FC Barcelona o el Athletic Club, grandes dominadores históricos del torneo y de las apuestas deportivas, mantendrán sus réplicas, mientras que el campeón de la próxima edición será el primero en llevarse el trofeo original con carácter definitivo.
Implicaciones deportivas y emocionales
Más allá de lo simbólico, esta medida podría tener un impacto emocional importante en los clubes y sus aficionados. El hecho de conservar el trofeo original permite que cada equipo incorpore esa pieza a su patrimonio, a su historia física y emocional. Será un recuerdo tangible e irrepetible, que puede mostrarse con orgullo en el museo o en la sala de trofeos del club.
En lo deportivo, puede ser un aliciente más para los equipos que afrontan la Copa del Rey con plantillas menos habituales o con menos interés. Ganar ya no solo supone un título, sino quedarse con el trofeo como símbolo eterno de la hazaña.
¿Tradición rota o evolución necesaria?
Como todo cambio, esta decisión divide opiniones. Los más nostálgicos lamentan la pérdida de una tradición que conectaba el pasado con el presente de cada edición. Ver al campeón devolver el trofeo al inicio de la nueva temporada tenía un componente simbólico que hablaba de continuidad y respeto por la historia.
Sin embargo, otros ven este paso como una evolución lógica en un fútbol cada vez más orientado al espectáculo, al marketing y a la narrativa visual. ¿Qué mejor imagen para el aficionado que ver a su equipo alzando y luego conservando esa copa que tanto costó ganar?


