Felix de Azara

Los ibones del Pirineo y sus paisajes siempre han despertado el interés del autor del libro Carlos Tarazona Grasa, que completa con este título una trilogía de publicaciones, que le han llevado veinte años de trabajo. El denominador común de todas ellas ha sido su voluntad de salvaguardar la memoria, fijarse en el legado de nuestros mayores y en aquellos que forjaron el territorio que hoy conocemos pasando muchas más dificultades que las actuales. En concreto, ‘Agua y Corriente. Cuando los ibones perdieron su nombre’ se fija en un tema inédito y poco documentado; a mediados del siglo XX más de una veintena de estos lagos naturales fueron represados en la cabecera del río Gállego y conllevaron mucha mano de obra y es a ellos a quien quiere rendir un homenaje.

La ganadería extensiva, con el trabajo y esfuerzo de los pastores y pastoras del Alto Aragón, contribuye a preservar el territorio y al mantenimiento de la biodiversidad en él. Además, genera una economía sostenible, produciendo alimentos de proximidad, ricos y saludables, que favorecen el asentamiento poblacional. Con su labor, esta ganadería y este colectivo constituyen una barrera natural frente a la propagación de incendios forestales, modelando el paisaje y posibilitando entornos naturales ricos, forjando un patrimonio cultural, arquitectónico e inmaterial que es necesario mantener.