Tarde de toreros mediáticos, de fans aguardando a las puertas del hotel y del coso taurino en busca de un autógrafo, una foto o un beso y de poco más. El paso por Barbastro de Jesulín de Ubrique y de Finito de Córdoba, los más mediáticos del cartel que ayer toreó en Barbastro, se saldó sin pena ni gloria. Sólo gustaron a los fans , que sobre todo del de Ubrique fueron legión.
De los tres toreros, el tercero y menos conocido pero de mayor calidad técnica y entrega fue Uceda Leal, que cortó dos orejas en el sexto y salió por la puerta grande a hombros. Fue lo único destacable de la corrida de ayer con la que Barbastro despedía sus fiestas mayores. Uceda Leal fue el único que cortó orejas y el que recibió los aplausos del respetable, los gritos de torero y hasta la ola. Leal se llevó el vino del Somontano, el beso de las Ferranqueras y el cariño del público que por fin pudo disfrutar de una buena faena en el tercer y sexto toro.
La corrida comenzó con mucha expectación y el lleno de la plaza. Más de dos mil personas abarrotaron el coso taurino y respondieron con aplausos y vivas a España y a la fiesta nacional a la lectura del manifiesto antes del inicio de la lidia en rechazo de la prohibición de las corridas de toros en Cataluña y en defensa de todo el colectivo taurino.
Luego en la plaza los toros de la ganadería Castillejo de Huebra fueron mejor que los toreros, o al menos en el caso de Jesulín y Finito. Este último cuajo buenas faenas pero falló al entrar a matar (en el primero tuvo que dar trece descabellos, y uno más en el callejón por parte del utillero, y ocho en el segundo) y fue muy abucheado.
Jesulín tuvo gestos de clase en el primero y algo de voluntad en el segundo, pero no bastó. Eso sí, el público se divirtió más por su imagen pública que por su faena y le gritó comentarios como «Vamos Jesulín, como si fuera la Campanario», «Currupipi» así como un sector de la plaza le entonó su canción «Toa toa toa te necesito toa».
Jesulín se fue con pena por no haber cuajado mejor faena en Barbastro en el año de su retirada: «Es una gente maravillosa. Me llevo mal sabor de boca por no poder hacer nada con los oponentes que he tenido delante. Pero la gente ha sido magnífica y ha estado a favor de los tres toreros».


