‘-He aprendido a vivir el hoy.-dijo ella.
-¿A qué te refieres?-preguntó extrañado.
-Bueno, el hoy es el momento. El ayer ya se ha terminado y el mañana nunca se sabe si llegará.
Él la miró con cara de curiosidad y la joven, fiel a su idea, añadió:
-Antes yo bailaba en ropa interior. Tenía tiempo para mi propia persona y en ese momento no le concedí importancia. Mi hoy tiene que tener uno de esos instantes míos, porque puede que en mi mañana, no recuerde siquiera, quién era yo.


