Tener un bebé recién nacido en casa por primera vez es una experiencia que pone nerviosa a muchas mujeres. La falta de sueño, el miedo y la recuperación del parto pueden ser algunos de los obstáculos a los que las nuevas mamás se enfrentan. Sin embargo, la lactancia materna no tiene que ser un obstáculo más, sino un buen aliado para esta nueva etapa, ya que esta ofrece grandes beneficios para la mamá y el bebé. Como siempre uno se puede encontrar con dudas, se recomienda consultar a un especialista para resolverlas y obtener consejos útiles.
1.- Crea una conexión especial entre el bebé y la mamá
El momento de amamantar al nuevo integrante de la familia, es un momento exclusivo para que la mamá pueda crear un lazo emocional con el pequeño. El dar pecho es un trabajo que solo la madre puede hacer por su bebé y lo ayuda a, por ejemplo, ser menos propenso a sufrir de enfermedades respiratorias cuando crezca. Este alimento es de fácil digestión para el recién nacido, por lo que se evitarán problemas como el estreñimiento.
2.- La leche materna tiene todos los nutrientes especiales para tu bebé
Todos los padres buscan darle la mejor alimentación a sus bebés y es por eso que la lactancia se está volviendo una práctica recurrente entre las nuevas mamás. La leche materna contiene anticuerpos que protegen al recién nacido en contra infecciones en las vías respiratorias, en los oídos o problemas en el estómago, como la diarrea.
Este tipo de leche ayuda a:
- Evitar enfermedades en la piel, como el eccema.
- Reduce la probabilidad de padecer diabetes,
- Previene el síndrome de muerte súbita del lactante.
- Aporta la cantidad adecuada de carbohidratos, proteínas y grasa para el bebé.
3.- Recuperación más rápida del parto
Dar pecho ayuda a las mujeres a recuperarse del parto de manera más eficaz. Esto se debe a la liberación de una hormona llamada oxitocina, la cual se libera durante el período de lactancia. Dicha hormona ayuda a que el útero recupere su tamaño regular y sirve también para prevenir los sangrados post-parto.
4.- Te ahorrará tiempo y dinero
Para los llantos a mitad de la noche, es mucho más fácil tomar al bebé de su cuna y acercarlo a su pecho para alimentarlo que tener que preparar la fórmula en la cocina mientras esteriliza los biberones. La lactancia materna permite también que el padre se sienta incluido en el proceso.
Por otro lado, la leche de fórmula puede tener costos elevados dependiendo la marca y la cantidad que tu bebé consuma. Para dar pecho, solo será necesario que agregues, en promedio, 500 calorías extra para que el cuerpo pueda producir la cantidad de leche suficiente para satisfacer las necesidades alimenticias del recién nacido.
5.- Da beneficios psicológicos al bebé
Actualmente, diversos científicos alrededor del mundo concuerdan en que los bebés tienen una mayor capacidad de aprendizaje si se cuentan con cercanía emocional hacia un adulto. Esta conexión se forma cuando es sostenido contra el cuerpo de su mamá para tomar leche, lo cual hará que se sienta amado, protegido y cobijado.
Como pudiste darte cuenta, optar por la lactancia materna traerá grandes beneficios a tu nuevo rol de madre y también para el desarrollo de tu bebé. Es importante tener en cuenta que no se deben introducir otros líquidos en la alimentación del bebé, ya que se recomienda que la leche materna sea su principal fuente de alimento natural durante el primer año de vida y consultar cualquier duda con un especialista.



