En un esfuerzo por combatir la soledad, uno de los retos más significativos del siglo XXI, la Diputación Provincial de Huesca (DPH) ha puesto en marcha un proyecto pionero destinado a cuidar a las personas que viven solas en el medio rural. Este plan de acción, el primero de su tipo en Aragón, tiene como objetivo su implementación en todos los pueblos de Huesca a través de sus ayuntamientos en un plazo corto y medio.
El proyecto, originado e implementado desde el área de Informática de la DPH, utiliza una herramienta innovadora: la telemetría del agua. Mediante esta tecnología, se puede monitorear el consumo habitual de agua a través de un contador, permitiendo intervenir en caso de detectar alguna anomalía.
La iniciativa ha sido presentada en Chimillas, donde se ha estado realizando una prueba piloto con resultados muy positivos. Isaac Claver, presidente del DPH, destacó en la presentación el carácter social de esta iniciativa. “La Diputación de Huesca está al lado de sus vecinos, especialmente de aquellos que habitan en el medio rural y que enfrentan la soledad no deseada. Hemos ideado un plan que puede ayudar a cuidar y proteger especialmente a nuestros mayores”, afirmó Claver.
Sistema informático en domicilios
Carlos Sampériz, diputado provincial delegado de Innovación y Transformación Digital, explicó que el sistema de vigilancia activa permite a los usuarios que lo deseen sumarse al proyecto. Se instala un sistema informático en sus domicilios, vinculado a una plataforma de análisis de datos, que verifica el consumo habitual de agua. Si se detecta alguna anomalía no reportada previamente, el Ayuntamiento puede intervenir para verificar el estado de salud de la persona.
En Chimillas, el alcalde Miguel Ángel Torres expresó su satisfacción por ser uno de los primeros pueblos en probar esta tecnología. Los vecinos, en su mayoría personas mayores, han acogido la iniciativa como una forma de sentirse más cuidados y acompañados. Josefina Laguna, de 82 años, junto con otros residentes como María Abadías de 90 años y Jesús Pallás de 76, han sido los primeros en tener el sistema instalado en sus hogares, y han expresado sentirse más protegidos.
Detectar anomalías
Este programa, aún en sus etapas iniciales, es considerado revolucionario por su capacidad de detectar anomalías entre las personas que viven solas, ofreciendo así un acompañamiento diario en caso de necesidad. “Nuestra provincia tiene características muy específicas, con una población dispersa y un número creciente de personas que viven solas. Este sistema es idóneo para que los Ayuntamientos realicen una vigilancia activa de los vecinos que deseen participar en el servicio”, señaló el diputado delegado del área.
Para concluir, Isaac Claver expresó su ambición de que este modelo sea exportable a todo el ámbito rural del país. A diferencia de otras iniciativas como el botón rojo de ayuda, que requiere la participación activa de la persona, este nuevo enfoque permite a la administración apoyar y vigilar de manera proactiva. “Creemos que con esta propuesta podemos complementar y abarcar un territorio muy amplio, con gran dispersión geográfica y con un enfoque especial en las personas de mayor edad”, concluyó Claver.
Este proyecto del DPH no solo representa un avance tecnológico, sino también un paso significativo hacia la creación de una sociedad más inclusiva y solidaria, donde la soledad y el aislamiento en el medio rural puedan ser abordados de manera efectiva y compasiva.




