El Barbastro jugará frente al Sariñena (Municipal, 17 horas) un encuentro de connotaciones especiales por el regreso de Moisés Gutiérrez como entrenador de los monegrinos -tras al cese de Eduardo Orduna- con el objetivo de enderezar la trayectoria del equipo, en zona de descenso. En el Barbastro la nota destacada, por negativa, será la ausencia del veterano Rafita, lesionado de importancia hasta el final de la temporada.
Las trayectorias respectivas son muy distintas, el Barbastro es décimo con 42 puntos en 28 partidos y el Sariñena está en el puesto 18 con 24 puntos. Los rojiblancos han conseguido 12 puntos en siete partidos últimos y el Sariñena solo 4 puntos. En los desplazamientos, los monegrinos solo han sumado 5 puntos de 39 posibles con una victoria lejana en Santa Isabel (1-2) -en octubre- y dos empates en Ebro y Ejea (1-1).
En terreno propio, el Barbastro ha conseguido 28 puntos de 42 posibles. En el histórico de ambos equipos en el Municipal hay 13 victorias locales, 5 empates y 4 derrotas con 33-17 en goles. El balance realizador del Sariñena es muy bajo con 21 goles marcados en 28 partidos de Liga, distribuidos entre Nogueras (5), Calvete y Samba (3), Bona, Luis, Algás (2), Palacián, Ponsa, Alfredo y Barreto (1).
José Luis Torres, presidente del Barbastro, opina que «desde que ganamos al Binefar en casa, somos un equipo diferente, como si nos hubieran hecho un raseteo.
Llevamos tres encuentros sin conseguir nada y con un bagaje de 9-2 que ha obligado a la reflexión. Del Andorra estamos lejos pero no es normal que entre Tauste y Ebro nos marquen siete goles, en especial el domingo esperaba más del equipo porque no estuvo a la altura».
De cara al próximo, «confío en la reacción porque frente a Santa Isabel se ganó con más pena que gloria y gol casi fantasma. No tengo explicaciones para justificar el descenso generalizado, quiero pensar que ha sido una mala racha y espero que no sea precisa una motivación para el tramo final de los diez partidos de Liga».
El objetivo de la permanencia se ha conseguido, «nos quedan rivales de entidad en casa, como Ejea y Real Zaragoza pero creo que los jugadores se motivan solos en estos encuentros. De momento, el más inmediato es el Sariñena que viene con problemas, cambio en el banquillo, directiva nueva y obligaciones».
La plantilla está en condiciones, «ha trabajado toda la semana a fondo y solo está la pena de Rafita que se lesionó el domingo y salvo que cambien los diagnósticos, se perderá lo que resta de temporada. La verdad es que nos ha dejado tocados anímicamente porque es un chaval excepcional que se había recuperado de su lesión y llevaba 3 goles en los últimos partidos».
Problemas puntuales
Si el objetivo está casi conseguido en lo deportivo, en el aspecto económico no tanto, «podemos tener algún momento puntual con falta de liquidez pero creo que se cumplirán los compromisos sin problemas, a base de mucho trabajo, esfuerzo, sacrificio y ayudas que llegan poco a poco. Al final, estoy convencido de que salvaremos la temporada en la que cada mes pagamos a la Seguridad Social una deuda pendiente, aplazada».
Torres reconoce que la plantilla no estará al día en cobros hasta final de mes, «se debe a un problema originado por retraso de algunos ingresos previstos. Hasta ahora, es una temporada atípica y espero que todo quede saneado desde criterios económicos». La Directiva tiene prevista una reunión, hoy, con los técnicos Julio Salinas, Cristian Abad y José Antonio Puerto para planificar la temporada próxima, «de perfil muy similar, con jugadores procedentes de casa y refuerzos en función de las posibilidades reales. La intención es de mantener la mayor parte de la plantilla».

