«Club Dimas, Jerez de la Frontera
Sábado, 22:05 horas
Las putas se contoneaban de un lado para otro, en biquini o ropa interior, tratando de llamar la atención de la docena de hombres que las devoraban con la mirada desde la barra. Pese a ser sábado, el local no estaba demasiado concurrido y Manuel escogió una mesa situada en un rincón alejado de la entrada desde donde podía contemplar cómo, uno tras otro, los clientes caían en las provocaciones de las chicas y consentían en invitarlas a una ronda.»
Viajeros al tren. Preparen su equipaje que nos vamos a Cádiz. Pongan en la maleta su ropa veraniega, su abanico y un libro, La maniobra de la tortuga, para leer en la playa.
Seguimos viajando a través de la lectura y esta vez es Benito Olmo quien nos traslada a Cádiz a través de una novela policiaca, que leedme ahora en voz alta todos, será el libro del verano. Y es que la primera aventura de Manuel Bianquetti tiene todos los ingredientes necesarios para ser devorada.
Partiendo del asesinato de Clara Vidal, Manuel, un policía que algo esconde, decide empezar la investigación por su cuenta y riesgo, y empieza a tirar de los hilos de una historia a priori sencilla.
Pero Benito nos deja un hilo, y otro y otro, de los que tirar. Y así, el asesinato de Clara Vidal se entremezcla con una serie de violaciones hoy por todos olvidadas, y con una historia más breve, contada a pinceladas, porque a veces el escritor no necesita decir más, de Cristina, una chica que huye del maltrato.
Me ha sorprendido Benito Olmo con una novela policiaca de las de toda la vida, sin mil vueltas ni finales sacados de la chistera que tanto me chirrían.
Os diré lo que sí tiene La maniobra de la tortuga, editada por Suma de letras: una crítica casi susurrada, sin apenas levantar la voz, una ciudad llena de luz que vemos oscurecer poco a poco, un ritmo controlado al principio, que aumenta conforme la trama lo necesita, un detective al que acabas comprendiendo y unos personajes secundarios, buenos y malos, que se hacen hueco entre las líneas. Añádele un lenguaje sencillo pero cuidado. Agítalo, sírvelo bien frío y ya lo tienes: un libro ideal para este verano listo para tomar. ¿Te sientas y lo degustamos juntos?
Reseña de Rita Piedrafita.





