En medio de la pandemia del COVID19 han sido capaces de hablar de la terrible situación que todavía hoy seguimos padeciendo y además hacerlo con humor e ironía. Rodada durante el periodo de confinamiento con los actores encerrados en sus casas, con un guión extraordinariamente brillante, tremendamente divertido, hasta el punto de que la carcajada brota con naturalidad en varias ocasiones. Y sin perder la oportunidad de ser críticos con todo el que pasa por allí. Son únicamente seis episodios de alrededor de cuarenta minutos y está disponible en Movistar+. Es la serie que necesitábamos para traer algo de alegría en estos tiempos.
Creada por el matrimonio Robert y Michelle King, con una dilatada experiencia en grandes producciones como The Good Wife (2009-2016) y The Good Fight (2017-2021), en esta ocasión nos ofrecen una hilarante parodia sobre la pandemia, con unos actores en estado de gracia como las protagonistas Audra McDonald y su vecina Taylor Schilling, en un barrio de Nueva York. La primera es Rachel, médico que atiende a sus pacientes por videoconferencia, al tiempo que intenta superar una crisis con su marido Zach, que trabaja en un Centro para el Control de Enfermedades del Gobierno federal. Está interpretado por Steven Pasquale, al que hemos podido ver en numerosas series a lo largo de los ultimo veinte años. Por supuesto, los guionistas no se desaprovechan la ocasión para criticar a las autoridades y sus erráticas decisiones. Es magistral el momento en que debaten el nombre que hay que poner a la pandemia para que no alarme a la población. Sencillamente brillante.
Su vecina de arriba Lily, se gana la vida con sesiones sadomaso de BDSM y debe convencer a sus clientes de que sus habilidades son iguales a través de la pantalla que en persona, mientras espera convertirse en una autora de éxito publicando sus memorias. Interpretada por la actriz Taylor Schilling, recordada por su papel en la serie Orange is the new Black, que le lanzó a la fama.
El ritmo es frenético y las bromas se suceden a toda velocidad sin dar margen al despiste. Una verdadera delicia. Una recomendación final. El chiste repetido en varios momentos del repartidor a domicilio es simplemente genial, no se pueden decir más cosas con menos, no se lo pierdan. (9,5/10)

