Este fin de semana, la voz de casi doscientos vecinos y vecinas ha vuelto a resonar con fuerza entre Albalate de Cinca y Esplús. La causa: reclamar la mejora integral de la carretera A-1239, un tramo de 18 kilómetros que acumula décadas de quejas y que ha sido tildado por los propios usuarios como “un camino de cabras”.
Lo que fue una marcha reivindicativa de cuatro kilómetros desde Albalate hasta Monte Porquet se convirtió en un acto de comunidad, hartazgo y firmeza. Al final del recorrido, los participantes leyeron un manifiesto y compartieron un almuerzo, sin ocultar su determinación: “no nos sirven papeles, queremos hechos”.
Una vía clave entre cuatro comarcas, abandonada
La A-1239 es una conexión estratégica entre el Cinca Medio, Bajo Cinca, La Litera y los Monegros. Se trata de una carretera muy transitada por vehículos agrícolas, camiones y usuarios que se desplazan a diario entre Binéfar y localidades vecinas. La plataforma ciudadana impulsora del movimiento ha llegado a contabilizar más de 1.000 vehículos al día, de los que cerca del 30% son pesados.
Sin embargo, las condiciones de la vía son alarmantes: sin arcén en muchos puntos, socavones constantes, tramos donde apenas se distingue el asfalto y señales que invitan a circular a 70 km/h cuando la realidad obliga a bajar a 40 o incluso menos.
Más de veinte años de espera
Aunque el Gobierno de Aragón ya dispone de un proyecto técnico para intervenir en esta carretera, la actuación carece por ahora de presupuesto asignado. Además, tal y como denuncia la portavoz de la plataforma, Silvia Abad, el proyecto actual solo contempla la reforma de 7 de los 18 kilómetros: “Después de veinte años no se puede aguantar más. Cada día nos jugamos la vida”.
El grupo vecinal ya ha anunciado su próxima acción: el viernes 16 de mayo cortarán la carretera mediante una cadena de vehículos entre Albalate y Esplús.
Testimonios de quienes la recorren a diario
Quienes se ven obligados a usar esta vía con frecuencia coinciden en que la situación es insostenible. Beatriz Frago, vecina de Albalate, debe desplazarse hasta cuatro veces al día por esta carretera: “He tenido que cambiar los amortiguadores, hemos sufrido dos accidentes este año. Y lo peor es que esto ya lo vemos como normal”.
Desde Esplús, Paola Castro recuerda que lleva dos décadas reclamando mejoras: “Todos en mi familia trabajamos en La Litera o en el Cinca Medio. Esta carretera no es segura ni digna”.
Apoyo político y voz institucional
La movilización contó con el respaldo de varios representantes políticos:
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Ricardo Charlez, alcalde de Albalate de Cinca
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Tania Soláns, alcaldesa de Esplús y presidenta de la Comarca de La Litera
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Santiago Villas, alcalde de Chalamera
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María Clusa, alcaldesa de Fonz y diputada provincial
Todos ellos coincidieron en señalar la urgencia de actuar y lamentaron que, a pesar del trabajo previo y los informes enviados al Gobierno de Aragón, la situación no haya cambiado.
Tania Soláns cerró la marcha al volante del coche escoba: “Es una carretera peligrosa que une comarcas claves de la provincia. Sabemos que hay proyecto, pero sin financiación es papel mojado”.
Una carretera olvidada que moviliza a todo un territorio
Las voces que claman por una solución ya no son aisladas. Son las de un territorio entero que se siente ignorado en una demanda básica: una carretera digna, segura y útil. Mientras no lleguen las máquinas, seguirán las marchas, las cadenas de coches y las reivindicaciones.
Porque, como se repite entre los vecinos, “lo que no se arregla con voluntad, se consigue con constancia”.


