A las 22:30 horas del viernes se declaró un incendio en una vivienda de El Tormillo, según informó el alcalde de la localidad, Sergio Gambau. En el interior se encontraban sus propietarios, una pareja joven que reaccionó con rapidez y consiguieron controlarlo.
Hasta el lugar del suceso se desplazaron tres equipos de bomberos procedentes de Sariñena, Barbastro y Monzón, que revisaron minuciosamente la zona afectada; la madera calcinada y todo el recorrido de la chimenea. Tras su intervención, confirmaron que el fuego quedaba completamente extinguido.
Los bomberos determinaron el origen del fuego tras inspeccionar la vivienda y comunicar sus conclusiones tanto al alcalde como a los propietarios.
Según explicaron, los anteriores dueños realizaron una reforma incorrecta al ampliar una ventana y colocar un dintel de madera demasiado próximo al tubo de la chimenea.
Con el paso de los años, el calor acumulado fue secando la madera hasta que esta acabó combustionando, lo que provocó el incendio registrado anoche.
El incidente no causó víctimas, aunque sí dejó un importante susto y la necesidad de acometer una reforma antes de volver a utilizar la chimenea, especialmente para asegurar el estado del dintel quemado.
Un detalle que evitó daños mayores
La situación pudo haber sido mucho más grave. La casa está construida con vigas de madera y, según explicaron el incendio se detectó porque el joven se acercó al pocillo bajo la ventana para fregar la vajilla de la cena y vio caer brasas por el exterior.
De no haberlas observado en ese momento, el fuego podría haberse propagado rápidamente por la estructura de la vivienda.
«Todo ha sido un susto. Desde aquí poder agradeceros el estar todos a una.
Gracias»
Mensaje que trasladaron los propietarios de la casa a los bomberos y alcalde a la mañana siguiente.




