El próximo lunes 21 de septiembre se proyectará el documental La sombra del nogal en el Cine Cortés con coloquio posterior con el director Manu García Gil, director que participó en el curso de UNED Barbastro El cine desde dentro en junio de este mismo año.
La película narra la obsesión de Toño y su equipo por la excelencia gastronómica sin renunciar a sus raíces, con la presión que supone la alta cocina, el equilibrio entre la excelencia y el respeto por las historias de la tierra a la que pertenecen y que, en definitiva, cuentan sus platos.
Una narración de resiliencia sobre el inevitable compromiso de llevar adelante un proyecto vital y gastronómico, que comenzó siendo un cáterin para colegios y que, a consecuencia de una pandemia, derivó en una estrella Michelin en un pueblo apenas habitado.
La película cuenta la lucha por evitar el abandono y conseguir sacar adelante un restaurante de alta cocina en un pueblo del Pirineo mostrando una experiencia de superación que muestra que lo rural no está reñido con la calidad, la vanguardia y la innovación.

Su director Manuel García Gil tiene un arraigo especial con este lugar, pues su familia desciende del pueblo vecino de Sardas. “He sentido la frialdad de la piedra en invierno, los ciclos de las estaciones y el sabor de los frutos de temporada dejados madurar en los árboles que generaciones anteriores plantaron. He aprendido a preparar el huerto según los santos del calendario y las etapas de la luna. He disfrutado del último sabor que se cultivó antes de que todo se abandonara. Porque cuando los mayores se hicieron demasiado mayores, el hogar de mi familia se apagó”, recuerda el director.
Para él, la premisa principal ha consistido en romper estereotipos territoriales “mostrando cómo desde los pueblos también hacemos cosas y tenemos sueños que podemos llegar a cumplir sin tener que irnos a otros lugares con más posibilidades”.
La historia pone el foco en la singularidad de Sardas, un enclave del Pirineo aragonés que actualmente cuenta con un censo inferior a los 25 habitantes. García Gil ha remarcado el mérito que supone levantar un negocio de alta cocina en un entorno donde predominan las segundas residencias y escasean los pobladores permanentes, convirtiendo la iniciativa en un verdadero referente de resistencia frente a la despoblación.
Esta historia de gastronomía y superación llega a las salas tras su estreno mundial en la 29ª. edición del Festival de Málaga dentro de la Sección Cinema Cocina, y después de haber participado en la Muestra Internacional Medinaceli Cine de los Territorios Despoblados y haber obtenido el Premio a Mejor Documental en Sorrento Film & Food Festival en Italia y el Premio a Mejor Fotografía en Ambrosia Film Festival en Rusia.

