La abdominoplastia es una intervención quirúrgica para la remodelación del abdomen, con la que se puede retirar el exceso de piel -y, si es necesario, la grasa- del abdomen bajo y medio. A la vez, se tensan los músculos de la pared abdominal. No obstante, pese a que también se puede eliminar la grasa sobrante del abdomen, la abdominoplastia no se realiza por motivos de sobrepeso. El objetivo es rejuvenecer el abdomen que tiene, sobre todo, piel descolgada.
Si estás buscando un profesional para realizarte una cirugía de abdominoplastia en Barcelona, puedes llevarla a cabo con plena tranquilidad en la clínica de la Doctora Grande, con la Dra. Nélida Grande, quien dirige varios centros especializados en cirugía plástica y estética.
El resultado dependerá de la cantidad de piel descolgada, del estado de los músculos y la cantidad de grasa. La doctora examinará tu caso y te informará detalladamente respecto a los resultados que se pueden llegar a conseguir. .
¿Quiénes son los candidatos a una abdominoplastia?
Las personas para las que está indicada esta intervención son hombres y mujeres que sufren de piel envejecida y descolgada en el abdomen, por ejemplo tras bajadas drásticas de peso o por haber tenido varios embarazos. Y que no logran recuperar un tono adecuado con el ejercicio y la dieta.
Técnicas de abdominoplastia
Existen varios procedimientos quirúrgicos. La doctora recomendará uno u otro en función de las características de la persona. Se puede hacer una incisión vertical desde el ombligo hasta el inicio del vello púbico, pero también puede hacerse en horizontal, de cadera la cadera.
En primer lugar se retira la piel y grasa sobrante si la hay. Después se procede a la tensión de los músculos si es necesario. A continuación se vuelve a colocar la piel pensándola sobre el abdomen. Para finalizar, a veces es necesario «crear un nuevo ombligo» a la altura de la actual cintura, consiguiendo así una perfecta armonía.
Postoperatorio de la abdominoplastia
Después de una cirugía de abdomen, es esencial que permanezcas entre 48 y 72 horas en reposo. Y cuando salgas del hospital, tendrás que llevar un vendaje durante una semana. Posteriormente, aunque depende del caso, tendrás que ponerte una faja día y noche durante, al menos, tres semanas más, y suele ser aconsejable tomar masajes específicos durante esta etapa hasta que finalice el postoperatorio.


