La Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros de Aragón (AICAR- ADICAE) asegura que el ‘corralito’ que supone la colocación «engañosa» de participaciones preferentes está «bloqueando los ahorros de más de 5.000 Aragoneses».
Los afectados no tienen que conformarse con los abusivos canjes planteados por muchas de las entidades implicadas y les impulsamos a movilizarse y agruparse para reclamar y defender sus derechos.
Ante esta situación AICAR- ADICAEA organiza una asamblea informativa en Zaragoza el miércoles 18 de Enero en la Sede de AICAR- ADICAE a las 18:30 en la C/ Gavín 12 local
Este es el problema que afrontan cientos de miles de familias en toda España que se han visto privadas de los ahorros de toda la vida después de que bancos y cajas se los ‘colocaran’ en participaciones preferentes y otros productos de ahorro», se trata de un escándalo de dimensiones desproporcionadas, en el que casi todas las entidades financieras han captado el ahorro de familias que ni querían esos productos ni los entendían, y todo ello con el fin de tapar sus agujeros y cuadrar sus balances a costa del ahorro popular.
Los bancos y cajas de ahorros continúan bloqueando los ahorros de decenas de miles de consumidores que contrataron participaciones preferentes –en la mayoría de los casos con engaños, creyendo que contrataban un producto sin riesgo–, amparándose en la interpretación interesada de unas instrucciones dadas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el Banco de España para negarse a tramitar órdenes de venta de preferentes».
Adicae ya denunció a 52 entidades ante la CNMV por la comercialización «indebida» de participaciones preferentes, ante lo que la Banca «se ha atrincherado, pues muchas entidades han optado por trasladar la responsabilidad a la CNMV y el Banco de España alegando que dichos organismos han prohibido la venta de preferentes en el mercado AIAF, pero ninguno de los organismos supervisores ha establecido una prohibición de este tipo». Desde AICAR- ADICAE afirmamos que «Estamos ante un producto no solicitado ni buscado por los clientes, vendido irregularmente sin atender en modo alguno a lo que los consumidores querían o les convenía, y sin suministrar la información previa imprescindible, y que genera importantes pérdidas para el usuario después de haber sido colocado como si se tratase de inversiones a plazo fijo cuando se trata de deuda perpetua, no amortizable salvo a elección de la entidad y no cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos».
Se esta ante un fraude generalizado, tolerado por el Banco de España y la CNMV, organismos que han hecho dejación de sus responsabilidades de control y no han mirado por los intereses de las familias, tras lo que ha añadido que «las decenas de miles de pequeños ahorradores afectados no pueden tolerar ni un minuto más esta actitud de las entidades financieras».



