Me vais a permitir, querido lectores, que rescate una reseña que hice en su día a la novela Almas Grises de Juan Luis Marín. Decía en su momento:
NOVELA NEGRA: Denominación que se aplica a un subgénero narrativo (relacionado con la novela policiaca), que surge en Norteamérica a comienzos de los años veinte, y en el que sus autores tratan de reflejar, desde una conciencia crítica, el mundo del gansterismo y de la criminalidad organizada, producto de la violencia y corrupción de la sociedad capitalista de esa época. (Texto procedente de Demetrio Estébanez Calderón: Diccionario de términos literarios)
Ocurre últimamente, y desgraciadamente cada vez más, que se confunde la novela negra, con novela policiaca, aquella cuya principal finalidad es resolver un crimen, sin importar mucho las circunstancias que rodeen al mismo.
Y en este mundo de literatura confusa, cae en mis manos Almas Grises. A las pocas páginas ya pienso: por fin, novela NEGRA.
Almas grises nos sumerge en un mundo de personajes que caen en las redes de una poderosa droga: la violencia. Ellos harán todo lo que sea necesario por conseguir su dosis diaria. En La Capital, la ciudad que habitan, los malos y los buenos están tan estrechamente unidos que no acabas de saber quién es el malo de la película.
Critica escondida, o tal vez no mucho, hacia una sociedad que da la espalda ante el problema, hacia un sistema policial, o político, corrupto, hacia la evolución del poder, hacia la manipulación ciudadana, hacia los tejemanejes de la prensa actual…
Juan Luis Marín narra un mundo gris, lleno a reventar de almas grises, de manera directa. Con frases cortas en capítulos cortos que mantienen la tensión en todo momento, y que curiosamente se alargan, tanto las frases como los capítulos en esos momentos en los que necesitas tomar aire.
Una novela audaz que no te deja indiferente.
Una buena opción si tienes ganas de leer Novela Negra, que no Policiaca.
Yo os cuento todo esto, Y EL PÚBLICO CREE.
Y, ¿Por qué rescato esta novela? Porque estos días he leído que sale una nueva novela, ambientada en la decrépita ciudad, La Capital, en sus calles grises, en sus oscuros suburbios. Seguro que voy a disfrutar tanto de Maldita Nostalgia como en su momento hice con Almas Grises, y espero sobre todo, que la disfrute el público, porque hay libros que realmente valen la pena.


