Ana Orán es una enamorada de su pueblo, La Cuadrada, pedanía perteneciente al municipio de Torres de Alcanadre en la frontera con Monegros. A sus 32 años sólo lo abandonó para cursar los estudios de Psicología en Teruel y en la actualidad para trabajar en su consulta en Huesca. Su pasión por el pueblo que la vio nacer le ha llevado a escribir la primera historia conocida de La Cuadrada, una autoedición que se puede adquirir en Amazon (‘La Cuadrada explorando su historia’).
“Cuento cómo vivían mis tatarabuelos en su época y los orígenes del pueblo, cómo llegó a ser La Cuadrada el pueblo que es ahora, también la historia de la iglesia –su principal monumento, restaurada en el siglo XV– y algún dicho, curiosidades, las fiestas, nombres de las casas, apellidos de renombre, … Es verdad que es un pueblo chiquitito, pero cuando me puse a investigar me sorprendió bastante lo que descubrí”, narra la autora.
La historia siempre ha fascinado a esta psicóloga y, tras ver cómo poblaciones cercanas contaban ya con sus respectivos libros en los que se hablaba de su pasado, decidió ponerse manos a la obra para ejercer de cronista local. “En La Cuadrada nadie sabía nada de los orígenes del pueblo y me puse a investigar para conocer algo más allá que la historia de mis abuelos. He descubierto cosas interesantes como que antes se llamaba La Almunia Cuadrada y que en el siglo XIV pertenecíamos a la villa de Pertusa junto a Barbuñales, Laluenga y Laperdiguera”, narra. Pero los orígenes podrían remontarse a mucho más atrás, pues por la localidad atraviesa la calzada romana Tarraco–Ilerda–Osca que proviene de Berbegal. Vía que siglos más tarde se convertiría en el ramal catalán del Camino de Santiago. “No lo he podido demostrar, pero creo que los orígenes podrían venir de esa época porque el topónimo La Almunia Cuadrada viene del latín, cohorte o cortem significa propiedad agraria y corral y es una raíz común en otras poblaciones del Alto Aragón como Lascuarres o Lascorz y en aragonés hace referencia a tierra labrantía o de cultivo. Pero también tiene derivación árabe ya que almunia significa huerto o granja, dando a entender que había tierras fértiles para el cultivo. A parte, el término significa también que dependía de una villa”, explica Orán. La toponimia con referencias agrícolas quedaría corroborada por la presencia de aguas de manantial que dieron orígenes a pozos centenarios. Como curiosidad, las propiedades de esta agua de manantial son tan singulares que convierte a La Cuadrada en la única localidad donde se puede cultivar regaliz.
La Guerra Civil está presente también en la obra. “Debió de haber alguna batalla importante porque cuando vas por la cabañera y el carrascal te puedes encontrar latas o balas de los soldados. Hay que ir con cuidado porque algún susto hemos tenido. Cuando mi abuela era más pequeña, un niño en el colegio encontró una granada y al cogerla le explotó y se quedó manco. Y cuando yo era pequeña, mi abuela se encontró una bomba de avión sin detonar en los campos y tuvo que venir la Guardia Civil a detonarla”, explica Ana. En la época de mayor esplendor demográfico, en 1920, La Cuadrada llegó a tener 129 habitantes. Actualmente en la localidad duermen diez vecinos. Ana es la más joven y lamenta el éxodo que ha habido en las últimas décadas a las ciudades. “Cuando yo era pequeña estábamos casi treinta. A los jóvenes no les interesa quedarse en los pueblos porque no hay trabajo y la gente mayor se va muriendo y nos vamos quedando pocos y en unos años el pueblo se quedará vacío”, afirma con resignación.
Las fiestas mayores, en San Valentín, son el mayor acto social del año. Este año fue suspendida por el reciente fallecimiento de dos vecinos.


