Es habitual que el Presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela, acompañe en estas fechas a los vecinos de muchos pequeños pueblos de la provincia en sus fiestas y celebraciones, y ése es el caso de la población de Las Bellostas.
Cada 31 de agosto, y este año no ha sido una excepción, Las Bellostas -uno los núcleos más pequeños del municipio de Aínsa- celebra la festividad de San Ramón Nonato. En el templo románico del mismo nombre comenzaba ayer la jornada festiva con una misa oficiada por el Obispo de Huesca, Julián Ruiz, y también estuvo el párroco José María Cabrero, quien entonó, en medio del reparto de tortas, vino y cacahuetes, las jotas y coplas a cada una de las casas del pueblo, aunque también hubo coplas para el Presidente de la Diputación y la mejora que se está llevando a cabo en la carretera entre Aínsa y Arcusa, y para el nuevo salón social de Las Bellostas.
Nuevo local social
Los vecinos de Las Bellostas también han celebrado este año que van a poder contar con un espacio de reunión con el local social ubicado en lax antiguas escuelas. Con ellos, además de Cosculluela, ha estado el responsable de Obras y Cooperación de la DPH, Armando Borraz, el alcalde de Aínsa-Sobrarbe, José Miguel Chéliz, y Pablo Sierra, vecino del pueblo y el encargado de velar por los servicios durante todo el año.
El Presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela, ha repetido un mensaje que cree necesario que se sepa: «con pocos recursos económicos las pequeñas localidades son capaces de crear nuevos y útiles servicios, y hacer posible que la gente pueda tener su proyecto de vida aquí». En esa misma línea se ha manifestado José Miguel Chéliz, mientras explicaba cómo en los últimos años se había hecho un esfuerzo desde el ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe para destinar recursos a estos núcleos, «lo que nos permite decir que por el momento Las Bellostas está claro que tiene pasado y presente, pero también un futuro».
Estas obras se han centrado en todo el acondicionamiento del espacio interior en planta baja que, entre otros elementos, cuenta con chimenea y que también han contemplado la instalación de fontanería y de electricidad. Antonio Cosculluela también se ha interesado por la primera planta del mismo edificio, antes destinada a la vivienda de la maestra y que ha quedado adecuada aunque permanecerá diáfana, y ha visitado una casa anexa en mal estado que formaba parte de la edificación original.
Los trabajos con los que se ha culminado el local social han sido financiados por la Diputación Provincial de Huesca mediante las transferencias a ayuntamientos para espacios sociales con un importe de 20.000 euros, además de contar con la colaboración de los vecinos de Las Bellostas, y después de una primera fase que fue financiada por el anterior Ejecutivo autónomo y en la que se procedió a la consolidación estructural del edificio.





