Con pesar recibo la noticia del fallecimiento de Antonio Ramírez Amado, a quien conocí cuando entró como concejal del PSOE siendo yo funcionario municipal. Entonces trabajaba en Moulinex y ostentaba la representación sindical en el Comité de empresa.
Era sevillano y había emigrado a Sudáfrica, trabajando en un sector que ahora no recuerdo; creo que aquella vivencia africana aportó a su vida una visión más cosmopolita.
Como concejal fue conmigo un hombre correcto, firme en sus ideas, y muy respetuoso. Y nunca me mintió, algo poco habitual en ese terreno de sombras cambiantes en que se mueve la política.
Creo que era creyente y era amigo de mi tío el sacerdote Julio Broto.
Antonio fue un hombre bien leído, y había escogido acertadamente los libros que hay que leer en esta vida antes de que alguien cierre nuestro ataúd.
El Quijote lo había trillado varias veces y eso daba pie a que nuestras conversaciones, en su establo de caballos (su pasión) fueran muy entretenidas y graciosas; yo acudía de vez en cuando a coger estiércol para mi huerto, y él me indicaba dónde estaba el más seco y más triturado por las pezuñas de los animales. Y en esa operación de llenado de sacos es cuando muy a menudo sacábamos a relucir a Cervantes, pues ambos habíamos leído El Quijote bastantes veces; de este modo el trasiego del estiércol a los sacos era grato, y risueño..; a veces Antonio citaba frases exactas. Cervantes era nuestro ídolo.
Ideológicamente éramos diferentes, pero coincidíamos en algo: en esta vida el mal ha de ser combatido para procurar el bien: como nos enseñó don Quijote. Por ello nunca tuvimos desencuentros ni animadversiones… En el fondo creo que coincidíamos en casi todo.
Sus lecturas dieron profundidad al alma de Antonio, tolerancia y empatía; y con esas virtudes permitió que yo entrara ocasionalmente en su mundo, que transcurría tanto tiempo entre sus caballos y el monte; un mundo sincero y sencillo.
Antonio fue un hombre de una pieza, y nunca me mintió.
Descanse en paz.



5 comentarios
Fue un hombre vehemente y coherente. Humilde y sencillo. Su comportamiento no distó de sus ideas. Siempre creyó en lo que defendió.
Totalmente de acuerdo con lo redactado
Hombre empatico,que transmitía paz,tranquilidad.Contaba historias históricas, propias de un hombre que vivió mucho en tiempo y experiencias
Enamorado de los animales,como deb ser.
DEP
Lo has retratado con asombrosa y certera precision, Soy su hermano Adolfo y tu acertado comentario me ha emocionado profundamente, GRACIAS.
Muchas gracias por tus palabras.
Gracias por compartir tus recuerdos y reflexiones sobre mi querido hermano. Tus palabras son un tributo hermoso a su memoria