La colección de cuadros de la bohemia Julieta Aguilar ‘Always’ (1899-1979) que atesora la residencia de las Hermanitas suma un nuevo lienzo. La pintura responde al estilo naif y misterioso que imprimía Julieta en todos sus cuadros que se presentan como claves esotéricas.
La imagen la protagoniza un ser vestido con una túnica blanca y con una pala en la mano, sobre una gruta negra, junto a un sinuoso camino y otros personajes que no se aprecian.

El descubrimiento sucedió durante la visita a Barbastro de un sobrino nieto de Julieta, Andreu Aguilar, para mostrar a su familia los lugares donde vivió la singular artista, acompañados por el estudioso de su figura, Toni Buil, autor junto a Antonio Abarca de su biografía.
El recorrido terminó en el asilo de Las Hermanitas donde pasó sus últimos días y donde se conservan en una sala con cinco de sus cuadros. “Al entrar me encontré con un cuadro que identifiqué con Julieta y que nunca había visto. Apareció durante la pandemia cuando se realizó una limpieza a fondo de la residencia”, cuenta Buil quien considera que por lo enigmática de estas creaciones y por su calidad, bien requieren una limpieza para apreciar detalles ocultos. “Algunos se restauraron a finales de los 70 y con el paso del tiempo ha habido oxidación de materiales que ocultan escenas y significados”, cuenta.
Junto al descubrimiento del cuadro apareció también una fotografía en la que se ve a Julieta con su característico fardo de periódicos bajo el brazo en la plaza de la Fustería, donde aparece aparcado un vehículo militar con víveres y objetos donados por la popular Operación Pañuelo.
La pintura de Julieta está siendo estudiada desde la Universidad de Barcelona por un grupo de profesoras encabezadas por Pilar Boné que estudian a un grupo de pintoras del siglo XX de la manifestación pictórica que han calificado Art of Visionary Women, ligada con el espiritismo. “Son artistas y personajes, sobre todo mujeres, que convivan su falta de conocimientos técnicos con un cierto misticismo y esoterismo en sus obras”, cuenta Buil. La trayectoria vital y pictórica de Julieta bien merecen un espacio propio a juicio de Buil en el que se recopilen todas sus obras y su fascinante vida.


