Cuando una empresa no tiene solvencia para pagar sus obligaciones financieras, puede declararse insolvente y entrar en concurso de acreedores. Esta medida facilita el pago de las deudas, sin perder la continuidad del negocio. Para llegar a acuerdos beneficiosos para ambas partes, a través de este método judicial, los Abogados mercantilistas son de gran ayuda.
¿Qué pasa cuando una empresa entra en concurso de acreedores?
La asesoría de Abogados para concursos de acreedores permite que se pueda continuar con la actividad comercial de una empresa, mientras se entra al concurso. Ahora bien, existen casos en los que la liquidación de la empresa es lo más razonable; esta medida quizás genere angustia entre los trabajadores, al no tener la certeza de cómo quedará su situación laboral.
Cuando las empresas entran en concurso de acreedores, se va a nombrar un encargado provisional para gestionar las decisiones del negocio. En gran parte de los casos, las labores dentro de la empresa continúan sin modificaciones en la plantilla laboral, incluyendo el salario de los trabajadores.
No obstante, es posible que el juez mercantil considere necesario finiquitar la relación laboral con algunos empleados, así que indicará el pago total de los salarios a la brevedad, además de ordenar una indemnización a tales trabajadores. Para cumplir con tales obligaciones, un abogado es una pieza fundamental.
Las fases de un concurso de acreedores van desde un procedimiento previo extrajudicial, la declaración del concurso donde se asumen obligaciones por ambas partes, una fase de resolución del problema y la decisión final donde se declarará en el concurso si el deudor es culpable o no. ¿De qué manera puede ayudar la asesoría de un abogado?
Servicios legales para empresas en concursos de acreedores
Una de las principales ventajas de contar con asesoría legal al entrar en concurso de acreedores, es que este profesional puede gestionar las negociaciones con el objetivo de mantener la viabilidad de la empresa.
En la etapa previa al concurso, el abogado puede encabezar las negociaciones entre ambas partes, intentando llegar a un acuerdo extrajudicial para pagar las deudas. No obstante, la opción de contar con un abogado en esta etapa del proceso es opcional. Ahora bien, cuando se ha impugnado un acuerdo preconcursal, la figura de un abogado será obligatoria.
El profesional del derecho actuará defendiendo los intereses de su cliente, sea en la figura de acreedor o deudor. Será el encargado de solicitar la declaración del concurso y llevará a cabo las gestiones judiciales que conlleva el proceso.
LABE abogados es un despacho con especialidad en diversas ramas del derecho, incluido el derecho concursal. Llevan a cabo procedimientos de reestructuración de empresas o negocian la refinanciación de las deudas, antes de caer en insolvencia. Por tanto, los abogados de esta rama son fundamentales en el equipo de cualquier empresa.
La misión de estos abogados es brindar asesoría a empresas que están en estado insolvencia, sin que se pierda la actividad comercial. Por otro lado, ofrecen consultoría para encontrar ayudas financieras para recuperar la economía del negocio.


