Barbastro volvió a reunir durante el fin de semana del 22 y 23 de mayo a jugadoras, entrenadores, familias y público en torno al baloncesto femenino, con la celebración del III Circuito Mujer UBB Mamis, una cita que combina deporte, salud, convivencia y educación en valores.
El encuentro confirmó el crecimiento de un proyecto que nació para demostrar que no hay edad para volver al deporte y que, tres años después, se ha consolidado como una propuesta vinculada al baloncesto femenino en Barbastro y a la creación de referentes para las más jóvenes.
Charlas sobre salud, referentes y deporte
La programación comenzó el viernes con la segunda edición de Baloncesto 360º. Encuentros de altura, una jornada de reflexión que contó con la participación de la jugadora de Casademont Zaragoza Helena Oma, la fisioterapeuta Pilar Vidal, el docente y formador deportivo Julio Salinas Cabero y la deportista barbastrense Paloma Garriga, que actualmente estudia y compite en Estados Unidos.
Durante la tarde se abordaron cuestiones relacionadas con la salud física y emocional, la prevención de lesiones, la importancia de los referentes femeninos, la educación en valores y el papel del deporte en el desarrollo personal de niños y jóvenes.
El torneo femenino reunió a equipos de diferentes comunidades
El sábado, el protagonismo pasó a la pista con la celebración del torneo femenino, que reunió en Barbastro a equipos de diferentes comunidades. La jornada estuvo marcada por el compañerismo y por el ambiente vivido en el pabellón.
El partido inaugural enfrentó a UBB Mamis y Canastonas. El encuentro terminó en empate y volvió a reflejar el carácter simbólico de una iniciativa que va más allá del resultado deportivo.
La clasificación final dejó como vencedor a Vilabasquet Viladecans. El segundo puesto fue para CB L’Ametlla, el tercero para CB Noain, el cuarto para UBB senior, el quinto para CB Peña Fragatina y el sexto para CB Jaca.
Una comunidad alrededor del deporte
La coordinadora del proyecto, Ángeles Carrasquer, agradeció el apoyo recibido y destacó la implicación de todas las personas que han hecho posible esta edición.
“Todo esto solo es posible gracias a la implicación de muchísimas personas que creen en el valor del deporte como herramienta para acompañar, unir e inspirar. Lo más bonito es comprobar cómo cada año seguimos creciendo y como todos nos encontramos un espacio donde sentirse parte de algo”.
Desde la organización también se ha agradecido la colaboración de ponentes, clubes participantes, entrenadores, voluntarios, familias, medios de comunicación y entidades colaboradoras.
UBB Mamis continúa así un camino que une deporte femenino, salud y comunidad. Una forma de entender el baloncesto como espacio para educar, acompañar y transformar.


