Foto: Basílica Menor de la Madre de la Inmaculada Concepción de Malolos
Gracias a unos documentos encontrados en el Archivo General de Indias de Sevilla, he podido conocer la existencia de otro barbastrense que vivió y ocupó puestos importantes en la administración de las Islas Filipinas.
Francisco Antonio de Ejea y Lobera, nació en Barbastro en el año 1617; con 29 años embarcó hacía Manila acompañado de su criado Felix de Ruesta, natural de Barbastro, hijo de José de Ruesta y de Isabel Juana de Trillo, familiar de los hermanos Francisco de Ruesta, Piloto Mayor de la Casa de Contratación de Indias y de Sebastián de Ruesta, cosmógrafo de la misma Casa y la persona que lo recomendó para el permiso del viaje de Félix. Se casó con Francisca Lobejo, de la que tuvo una hija, Ana de Ejea, casada con Pedro Jerónimo de Ejea, vecinos de Murcia.
Fue nombrado para la Real Hacienda de las Islas Filipinas y el 1 de enero de 1646 se trasladó hacia su destino en la capital Manila. El 20 de junio de 1667, una consulta de la Cámara de Indias propone y nombra a Francisco de Ejea para la plaza de contador de la caja real de Filipinas.
En documento del 9 de enero de 1668 Francisco de Ejea envía un memorial de petición pidiendo el título de su oficio y licencias para tener dos criados, joyas y armas como se han dispensado a los demás oficiales reales. Se le contesta el 13 de febrero de 1668 con la firma de una Real Provisión concediendo el título de contador de la Real Hacienda de las Islas Filipinas.
El 20 de junio de 1676, escribe un memorial de petición sobre dar encomienda al Hospital de San Juan de Dios de Manila, ya que la iglesia, vivienda y enfermería, fueron destruidos por un terremoto. Pide que se señale una encomienda de mil tributos para poder reedificarlo y mantenerlo ya que de la Real Hacienda nunca se les ha dado nada y siempre se ha mantenido gracias a las limosnas.
Primeros días de 1677, Memorial pidiendo licencia para volver a España y “proveerle en otra plaza en la península ya que desde hace unos años se encuentra con poca salud, falto de vista y sordo, requisitos contrarios para el manejo de papeles y demás cosas”.
El 30 de junio de 1677, se le concede la licencia y se ordena se paguen y liquiden sus haberes.
No he podido localizar la fecha de la defunción, pero sería poco tiempo después de concederle la licencia de regreso, ya que en unos documentos fechados en 1685 aparecen:
– Autos sobre bienes del difunto capitán Francisco Antonio de Ejea y Lobera, contador, juez oficial de las islas de Filipinas, natural de Barbastro, difunto en Manila, con testamento. Albaceas: capitán Félix de Rueda, natural de Barbastro y vecino de México, y el padre Isidro Carete, jesuita. Heredera: Ana de Ejea.
– Relación de los bienes venidos a España de Nueva España, pertenecientes al difunto Capitán Francisco Antonio de Ejea y Lobera.
BIBLIOGRAFÍA en el artículo publicado en Barbastrenses memorables en Filipinas (1). Fray Jaime Balzac La Cruz




