Miles de personas de varias provincias aragonesas y también vecinas están visitando a largo de la jornada de hoy la popular feria de la Candelera de Barbastro que desde hace 503 años se celebra cada 2 de febrero, festividad de la virgen de la Candelaria o Candelera.
El frío invernal se ha ido caldeando con la presencia de muchos barbastrenses y visitantes que han tomado desde primeras horas las calles centrales de la capital del Somontano para recorrer los 332 puestos llegados. De ellos, 65 son de comercios, asociaciones y colegios de la ciudad y, los 267 restantes, de vendedores de las tres provincias aragonesas y de Cataluña, País Vasco, Comunidad Valenciana, La Rioja, Castilla La Mancha, Castilla y León, Navarra y Cantabria, además del sur de Francia.

Agroalimentación, textil, calzado, dulces, mascotas, productos agrícolas como tractores, aperos de labranza, plantas y árboles frutales u olivos, objetiso decorativos y del hogar, … La feria se extendió por el centro de la ciudad y sus inmediaciones: desde la estación de autobuses hasta el puente del Amparo, la plaza San Francisco, el puente de avenida Pirineos y la plaza del Sol. Todo estuvo repleto de puestos de venta en los que se puede encontrar cualquier cosa: árboles frutales, olivos de vivero, y plantas, calzado y textil, artículos del hogar, complementos, juguetes, mascotas, flores, bisutería, mantas, …
La presidenta del Gobierno de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, ha vuelto por tercera ocasión a este gran mercado al aire libre. “Es una sorpresa por el volumen y la cantidad de gente a pesar de celebrarse un lunes. Esto significa que a pesar de su antigüedad se mantiene muy viva y es un atisbo de optimismo y de consolidación por donde van las cosas”, ha señalado la presidenta de Aragón que considera “un buen indicio que haya más puestos que el año pasado” (una treintena más).

“La feria permanece muy viva y es lo que más nos debe importar por el mantenimiento de la tradición pero sobre todo por lo que supone de actividad económica que tras una época tan dura vivida estos últimos seis años es un atisbo de optimismo y de consolidación de por donde van las cosas”, ha recalcado Rudi.
Esta feria tiene sus connotaciones simbólicas ya que todo visitante no debe irse de la Candelera sin recibir su vela bendecida previamente en la Catedral de Barbastro y una careta para los niños que anuncia ya la llegada del Carnaval.
El área de Desarrollo del Ayuntamiento de Barbastro, organizador de esta feria, ha ubicado en la plaza del Mercado un puesto donde con la colaboración del Grupo Tradiciones se reparten 7.000 candelas y 3.500 caretas.
La responsable del grupo Tradiciones, Elita Davias, explica que las velas simbolizan la “la purificación de la Virgen. Según el rito judío a los 40 días del nacimiento, la madre iba al templo para purificarse y llevaba una candela y un presente. Esto lo ha recogido la tradición cristiana hasta nuestros días”. Los barbastrenses le han dado su propio sentido a las candelas dentro de su religiosidad popular. Davias explica cómo “las mujeres te la piden para encender en un momento de apuro, como cuando había tormentas, porque hay un enfermo en la casa o porque su hijo tiene un examen o va a realizar un viaje comprometido. Todo lo que se quema para dar luz es vida, tanto desde el punto de vista cristiano como esotérico”.

El alcalde de Barbastro destaca la buena participación en esta feria que crece cada año y atrae a numerosos vecinos de dentro y fuera de la provincia. “Es un punto de encuentro de nuestras zonas más limítrofes, aunque este temporal hace más difícil que las personas del Pirineo puedan venir. La feria sigue creciendo y este año hemos tenido que habilitar nuevos espacios”, afirma el primer edil.
Entre los compradores, buenas perspectivas de ventas por la gran cantidad de público que recorría las calles de Barbastro. “La feria ha empezado fresquita pero estamos contentos porque hay mucha gente y la gente compra como todos los años”, afirmaba Juanjo Castillón, responsable de una tienda de mascotas.
Uno de los vendedores más antiguos, Luis Vilas de Graus cuyo negocio lleva cuatro generaciones en la feria, se mostraba satisfecho por el arranque de la Candelera. “Han bajado cuatro pastores jóvenes y me han comprado alguna esquilla, así que ha empezado estupendamente. Hay mucha gente y mucha animación y esperamos que el día siga así de bueno”, indicaba.
Otro veterano vendedor es el gitano barbastrense Israel Cortés y alcalde de Quicena que acude con su puesto ambulante de ropa: «Es una de las ferias más importantes que tenemos en Aragón. Es una feria que va a más y al contrario de otras que se estancan, ésta siempre va a más y eso es un logro del alcalde, del área de Desarrollo, los técnicos y la policía».
La feria se ha prolongado hasta las 19.00. Durante toda la jornada ha habido un gran despliegue de la Policía Local y de la Guardia Civil para prevenir incidentes. A pesar de ello, dos vendedores de un puesto de cuchillos sito en la céntrica calle General Ricardos han iniciado una aireada disputa que ha llegado a la agresión física, provocando el revuelo entre los muchas personas que se encontraban visitando la feria.

