La diócesis de Barbastro – Monzón vivió ayer un día de fiesta mayor con la recepción de los restos de los 18 beatos mártires del monasterio del Pueyo y los dos ‘curetas’ de Monzón. En dos solemnes y multitudinarias ceremonias eucarísticas, una por la mañana en el santuario barbastrense y otra por la tarde en la concatedral de Monzón, se consagraron sus reliquias por parte del cardenal Antonio Cañizares, el obispo de Barbastro – Monzón, Alfonso Milián, y los abades de los monasterios de Leyre y Monserrat.
En el caso del Pueyo se consagró el nuevo altar y en el de la concatedral el retablo realizado por la escuela municipal de talla. Ambas ceremonias contaron con la presencia de los sacerdotes de la diócesis, fieles, familiares y autoridades civiles entre ellas representantes del Gobierno de Aragón. Cañizares definió a la diócesis de Barbastro – Monzón como «la diócesis mártir de España» y trasladó el mensaje de «conciliación y perdón» de los mártires, beatificados en la multitudinaria beatificación de víctimas religiosas de la Guerra Civil celebrada en Tarragona.

