El Belén Monumental de Monzón, uno de los nacimientos más reconocidos de Aragón y referente en el panorama belenista nacional, abrió sus puertas el pasado 28 de noviembre en su 64ª edición. Una tradición que comenzó en 1960 inspirada por el pequeño belén casero de Manolo Campo y que hoy reúne más de 7.000 figuras sobre una plataforma cercana a los 800 metros cuadrados, integrando escenas bíblicas con paisajes y costumbres del Cinca Medio.
Novedades destacadas en la edición de 2025
La Asociación Belenista Isaac Lumbierres ha incorporado varias mejoras al montaje de este año.
Entre ellas se encuentran una nueva iluminación interior y exterior que realza las obras de Julio Luzán y Publyarte, una reordenación de unos 120 metros cuadrados con nuevas escenas y efectos atmosféricos con humo, y detalles etnográficos renovados como huertos y la recreación del vareado de la oliva.
Además, el Museo Manolo Campo celebra su 20º aniversario con la incorporación de nueve nacimientos nuevos. Todas estas mejoras han sido posibles gracias al esfuerzo del equipo de voluntarios, cuya dedicación ha sido especialmente intensa este año.
Un mensaje centrado en la Navidad más humana
Durante la inauguración, el presidente de la Asociación Belenista, Carlos Loncán, subrayó el sentido humano de esta tradición. Recordó que la Navidad no se expresa solo en luces o regalos, sino en la capacidad de acompañar, mirar al otro y cuidar lo frágil. Destacó que el Belén es un símbolo de cercanía y sencillez y agradeció el apoyo institucional, el compromiso de los socios y la colaboración de entidades y empresas.
Homenaje a los Titiriteros de Binéfar
La inauguración incluyó un reconocimiento especial a los Titiriteros de Binéfar con motivo de su 50 aniversario. Pilar y Eva recibieron el homenaje en representación de la compañía, cuya trayectoria ha llevado música, historias y tradición por distintos lugares del mundo.
La Coral Montisonense acompañó la ceremonia con varias interpretaciones, fiel a su participación anual en este acto.


