«Cuando oigo cantar a las parrandas canarias de Tenderete mi corazón se llena de una nostalgia por mi tierra que ni mi familia logra entender…»
«En Guatemala he vivido cosas maravillosas: ser madre, la llegada a la luna, el terremoto del 76, tormentas y huracanes, ser abuela, la nueva tecnología… aunque a veces me da muchos berrinches, afortunadamente nunca he perdido mi ansía de aprender, ni mi curiosidad».
(Yolanda Pimentel).
José Luis Pascual (Guatemala). Tengo el orgullo de presentarles en esta entrega a una compañera del CRE -Consejo de Residente Españoles-. Ojalá sirva para conocer más y mejor a María del Carmen Yolanda Moreno de Pimentel, Cónsul Honoraria del Sur-Occidente. «Nací un 24 de octubre en Haría de Lanzarote, Canarias, de padre madrileño y madre canaria. A los 2 años, mi familia se trasladó a Valencia, donde pasé mi niñez y adolescencia. Estudié en el Instituto Cervantes graduándome de Secretaría Comercial. Estuve 3 años en la Facultad de Humanidades. Entonces conocí a un guatemalteco estudiante de medicina, con quien al recibir él su licenciatura, me casé y con el cual sigo casada.
Vine a Guatemala en 1966. He procreado 3 hijas, dos de ellas médicos pediatras y una ingeniero industrial. Tengo 3 nietas, una de cada hija.
En 1986 me invitaron a pertenecer a la Sociedad Española y, desde entonces, siempre he pertenecido a la Junta Directiva de la misma.
En 1991 fundamos con algunos compañeros de la Sociedad el Instituto Quetzalteco de Cultura Hispánica, con el aval del entonces Embajador Don Juan Pablo de LaIglesia.
En 1996 nació, bajo el auspicio de Cultura Hispánica, el Grupo de Teatro «MUJERES» el cual ha llevado a escena más de 25 obras de la literatura hispanoamericana y seguimos trabajando.
Estos últimos 19 años he estado dedicada a mi familia, trabajando por mis compatriotas y por la divulgación de la cultura hispana. Creo haber logrado la mayor parte de mis objetivos y espero poder seguir dando lo mejor de mí durante muchos años más.
Es poco más lo que puedo añadir, como me decía una muy querida amiga -«no sé si felicitarte o darte el pésame»- (se refería al Consulado Honorario) y realmente así es como me siento. Siempre he trabajado sin ningún interés de recompensa, siempre con el corazón primero, aunque mi capacidad de razonar y mi lógica siempre pone las cosas sobre el tapete, he luchado sin descanso por lo que he creído que era mejor para nuestra «Sociedad Española» y desde luego para sus miembros.
El Instituto Quetzalteco de Cultura Hispánica acabó llenando el vacío que se estaba formando por la falta de interés Cultural de la mayoría de nuestros coterráneos, pienso que tal vez la edad haya influido, pero fue un acierto, un trabajo extra, también hay que decir que ad-honorem, pero con una trayectoria mantenida, generando recursos propios, a través de 17 años.
Desde luego hay un equipo de soñadores ante los cuales hay que quitarse el sombrero. Estas dos instituciones la Sociedad Española y Cultura Hispánica, junto a mi Familia, son mi razón de ser, espero que el Consulado Honorario también llegué a ser «otra razón» de mi existir.
No puedo decir mucho sobre mi labor al frente del Consulado, hasta ahora creo mas bien que va a ser una labor informativa, pero sí es mi intención el hacer de este lugar un lugar «vivo» y pondré todo mi empeño (que no es poco) al respecto, va a depender mucho de las necesidades que se vayan presentando a los españoles residentes.
En Guatemala he vivido cosas maravillosas: ser madre, la llegada a la luna, el terremoto del 76, tormentas y huracanes, ser abuela, la nueva tecnología…. aunque a veces me da muchos berrinches, afortunadamente nunca he perdido mi ansía de aprender, ni mi curiosidad. Pero nunca olvido mis raíces, cuando oigo cantar a las parrandas canarias de Tenderete mi corazón se llena de una nostalgia por mi tierra que ni mi familia logra entender…
Para terminar sólo diré, que lo mejor que me pudo pasar en mi vida fue conocer a mi marido. Sin esa circunstancia yo nunca hubiese venido a Guatemala y mucho menos a Quetzaltenango, ciudad que me robó el corazón desde un principio y en la cual me siento feliz y plenamente realizada.
Quetzaltenango es un lugar muy cálido, su gente, su paisaje y su Centro Histórico son admirables, muchos extranjeros vienen y ya no se quieren marchar. Algo ha de tener esta ciudad, ¿no?».
http://www.tu.tv/videos/sabandenos-de-tenderete
Próxima semana TOTONICAPAN

