Las bóvedas de yeserías del templo de Nuestra Señora de Dulcis, en Buera, declaradas como Bien de Interés Cultural, han vuelto a recuperar el esplendor de antaño tras haber sido restauradas por el área de Patrimonio del Gobierno de Aragón a lo largo de los últimos meses.
La restauración está concluida y lista para que los vecinos de Buera y de las poblaciones cercanas que acuden anualmente en romería hasta el templo las puedan vislumbrar tras cerrarse al culto la ermita durante el periodo que han durado las obras.
La inauguración de la rehabilitación tendrá lugar este sábado, con motivo de la tradicional romería al santuario.
El Ayuntamiento de Santa María de Dulcis asumió la restauración con fondos propios la reforma de las yeserías del presbiterio el año pasado. En este año se ha completado la reforma de todas las yeserías del templo, así como se ha actuado en la consolidación de paredes, carpintería, alumbrado y suelo. El coste ha ascendido 185.000 euros, sufragado en un 80% por la DGA.
«Con la romería pondremos un buen broche a esta obra que ha costado mucho y se ha llevado a cabo con la colaboración de tanta gente», explica el alcalde Mariano Lisa. La actuación se completará con la urbanización del exterior, el merendero, la fuente y la señalización del ‘Bosque de los olivos’.
Yesería mudéjares
El Santuario de Nuestra Señora de Dulcis, del siglo XVII, se sitúa en un plano en el que abundan las aliagas, el romero y el tomillo y son numerosos los panales de abejas en sus alrededores. Según la tradición popular, la Virgen se aparecería sobre uno de aquellos panales, en el lugar en el que hoy se venera su imagen.
La iglesia es de una sola nave cubierta con bóveda de lunetos y dos capillas laterales a modo de crucero. El presbiterio es de planta cuadrada, cubierto con cúpula sobre pechinas provista de linterna y a su lado norte se adosa la sacristía. El coro se sitúa a los pies de la nave. El elemento más destacado de este edificio es la magnífica decoración interior de yeserías. Dos repertorios ornamentales diferentes se conjugan en Dulcis; de un lado, los de clara raigambre mudéjar, que se ubican en la bóveda de la nave, capilla del lado sur y algunos elementos de la decoración del presbiterio; de otro, los de carácter «más barroco», de filiación clásica y occidental, como los que se hallan en la capilla del lado norte y en otras zonas del presbiterio.
Las yeserías de Nuestra Señora de Dulcis son por su estado de conservación y por su riqueza decorativa un raro ejemplo de arte barroco aragonés de estilo mudéjar junto a una de las capillas de La Seo de Zaragoza, y las iglesias altoaragonesas de Juseu y Peralta de la Sal.
«Con esta reforma se ha hecho justicia porque el templo lo merece. Es la ermita que da nombre al Ayuntamiento y supone también poner en valor al municipio», explica el alcalde.
Recientemente la Comarca contribuía a la difusión del templo al incluir a Dulcis en la ‘Ruta de las ermitas’, un sendero circular que recorre varios enclaves de religiosidad popular del Somontano.
Romería
La ermita de Santa María de Dulcis lucirá hoy su nueva imagen en la tradicional romería a este templo emblemático para la zona y al que acuden vecinos de Buera, Alquézar, Radiquero, San Pelegrin, Colungo, Asque y Huerta de Vero. Los trabajos de reforma de los últimos meses han concluido destacando las yeserías de estilo mudéjar y reforzando los muros y elementos estructurales del templo. La romería comenzará a las 12.30 con el encuentro de cruces, banderas y los romeros de estas localidades, para después proceder al acto de inauguración y a celebrar una misa cantada. La jornada de romería culminará con una comida y actuaciones folclóricas.




