Una vivienda rentable, ecológica y en auge
El encanto de las cabañas de madera va más allá del estilo de vida en el campo. En una total armonía con la naturaleza, estas edificaciones viven un auge en el sector de las viviendas prefabricadas. Siendo una alternativa no sólo más ecológica frente al material común en la construcción, así como una apuesta por esa magia de lo bucólico, ahora a nuestro alcance. Pero, ¿valen económica y emocionalmente la pena?
Según la prestigiosa estadounidense AIA Architects, empresa de arquitectos en pie desde 1857, sólo en los EEUU existen más de medio millón de cabañas de madera. Un furor que poco a poco va llegando a España, donde estos ejemplos de cabañas ayudan a dilucidar la razón. Y es que, aunque, históricamente, en nuestro país se estila más la piedra, estas construcciones surgen como una oportunidad mucho más rentable.
Abordando en primer término la cuestión económica, la mejor baza de las cabañas de madera es que, prefabricadas, son más económicas que una vivienda de segunda mano. Con ejemplos low cost donde un modelo de 60m2, un baño y dos habitaciones apenas alcanza los 52.000€. Un factor que, junto con su estética rústica, pero también moderna, ha logrado cautivar, y sigue cautivando, a cada vez más personas.
¿Por qué nos atraen las cabañas de madera?
De acuerdo con los estudios del Instituto de Investigación de la Felicidad y Kingfisher plc., publicados en el informe internacional GoodHome, el uso de materiales naturales en el hogar contribuye positivamente a nuestra salud. Generalmente, reduciendo el estrés, aumentando la calidad de nuestro descanso, positivizando nuestro pensamiento e incluso nutriendo nuestra productividad y creatividad. ¿Y qué sucede con la madera?
Contraria al cemento, el acero o el hormigón, la madera nos traslada a la naturaleza, hecho que provoca un efecto calmante dada nuestra condición de, a pesar de humanos, animales sintientes. Así, psicólogos como la finlandesa Marjut Wallenius coinciden en que el entorno cálido y acogedor que construye sensorialmente este material consigue empíricamente reducir nuestro estrés y calmarnos como lo hace el espacio natural.
Así, la madera nos acerca a esa naturaleza de la que el ser humano sea ha alejado con el paso del tiempo y remite a un estado libre de preocupaciones. Además, el material también nos traslada a esa nostalgia, verídica o inducida, de la sencillez que se vincula al mundo rural. En suma, las cabañas de madera se convierten en un refugio para la mente que, a través de sensaciones también físicas, fortalece nuestra calidad de vida.
¿Cómo consigo la cabaña de mis sueños?
Las redes sociales son un inmenso vergel de individuos que, en mitad de la naturaleza más extrema, filman cómo construyen una cabaña con sus propias manos. Sin duda, una actividad que, además de increíblemente física, debe conllevar una saludable dosis de superación personal y autosuficiencia. Pero que, sin embargo, no puede ni parece adaptarse a la realidad, las circunstancias y el día a día de la mayoría de personas.
Como se ha mencionado, actualmente tenemos la oportunidad de encargar nuestra cabaña de madera. Ya prefabricada, y aunque el terreno donde la instalaremos corra a nuestra cuenta y búsqueda, incluyendo los acabados e instalaciones y mobiliario básicos. Es decir, los sanitarios, el sistema de iluminación, electricidad y fontanería y las telecomunicaciones y la cimentación. Así de sencillo y, sobre todo, práctico.
Además, uno de los puntos fuertes del sector es la posibilidad de buscar entre todo tipo de modelos, a medida según nuestras necesidades. Desde pequeñas cabañas de unos 40m2 hasta construcciones mayores y más sofisticadas de hasta 200m2. Bajo un precio versátil que oscila entre los 50.000€ y los 300.000€, pudiendo decir que, para nuestra fortuna y alegría, existe una cabaña de madera para cada uno de nosotros.


