La asociación conservacionista Carrodilla Sostenible de Estadilla ha presentado una denuncia ante la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón sobre los daños ocasionados por la empresa minera JETPROM S.L. al Patrimonio Cultural de esta localidad del Somontano y en consecuencia a la Comunidad Autónoma durante las catas realizadas en la sierra para determinar la construcción de una cantera.
La denuncia hace referencia a la afección que los trabajos de prospección minera han ocasionado ya a los yacimientos arqueológicos presentes en la Sierra de la Carrodilla, así como el desastre que supondría para estos, de seguir la explotación de las canteras proyectadas en esta sierra. La denominada cantera ‘Julia’ incluye dentro de su perímetro de explotación parte del yacimiento denominado ‘La Palomera’ con dos fases de ocupación, una con restos de la Edad del Bronce y otro, alto medieval (XI-XII). Este yacimiento está reconocido y documentado en numerosas publicaciones y trabajos de investigación.
Por otra parte, desde Carrodilla Sostenible manifiestan su malestar por «la falta de rigor científico» que el equipo de arqueólogos contratados por la empresa JETPROM S.L. en sus labores de investigación arqueológica (trámite exigido para su expediente de explotación minera), puestos que en el resultados de los mismos concluyen: «Es decir, que en las zonas de afección de las canteras ‘Julia’ y ‘Lucía’ no se han localizado restos arqueológicos de entidad patrimonial en superficie».
Desde Carrodilla Sostenible recuerdan que existe un estudio posterior (agosto de 2011), encargado por el Ayuntamiento de Estadilla y financiado por éste y la Dirección General de Patrimonio del Gobierno Aragón en el que se demuestra de forma inequívoca la existencia de 16 yacimientos arqueológicos en el término municipal.
Dos de estos yacimientos arqueológicos (La Palomera y La Cova) quedan desprotegidos en el Proyecto General de Ordenación Urbana (PGOU) en fase de aprobación y en consecuencia susceptibles de ser destruidos por la construcción de las canteras, advierten los conservacionistas.



