Lamentablemente la persona ahogada en la tarde de ayer en una balsa de regadío en Binaced no sabía nadar. El fallecido, José Esclusa, vecino de Sabadell y de 64 años, murió intentando rescatar a sus perros que se habrían caído en el agua persiguiendo una presa. El cazador, cazaba sólo acompañado por seis perros de caza. Cuatro de ellos perdieron la vida ahogados en la balsa y dos fueron los que alertaron al resto de cazadores con sus aullidos, según precisaron miembros de la asociación de caza local.
El perímetro de la balsa estaba vallado para impedir el acceso, pero el cazado pudo sobrepasar la reja metálica para tratar de rescatar a sus perros. La balsa tiene aproximadamente una profundidad de cuatro metros y en la tarde de ese domingo restaría medio metro para llegar a su máximo nivel.El cuerpo ya sin vida del cazador se hundió hasta el fondo de la balsa, donde lo encontró especialistas de los GEAS de la Guardia Civil.
En las tareas de búsqueda de este cazador jugaron un papel relevante los cazadores del coto de Binaced que precisamente ese domingo estaban realizando una batida de caza de jabalí en el entorno del río Cinca. Pues una vez alertados por el Ayuntamiento de la localidad, una decena de cazadores acudieron a la partida de Ripoll donde ya se encontraba la Guardia Civil, junto al coche del cazador desaparecido.
«Cuando muere un cazador los perros no se separan del dueño», señalaba este veterano cazador de Binaced quien por otro lado entiende el intento del dueño por salvar a sus animales. En el entorno de la balsa, a unos pocos kilómetros de donde se encontraba el coche, vieron a dos perros aullar y al instante vieron el chaleco y la escopeta cargada de caza del fallecido
Tras localizar el cuerpo sin vida los buceadores se levantaba el cadáver a las 21.00 siendo trasladado al Tanatorio Provincial de Huesca para realizarse la autopsia.
Sobre el comportamiento de los perros de arrojarse a estas balsas, recubiertas de un forro sintético que hacen muy difícil salir de ellas, los cazadores de Binaced lo consideran como «muy normal porque pueden entrar o a perseguir un conejo o a beber» y recuerdan los sucesos parecidos ocurridos en Almunia de San Juan o Zaidíns en escasos dos años.
Agentes de Protección de la Naturaleza incluso alertaron no hace mucho de la peligrosidad de adentrarse en estas balsas tras rescatar a varios animales silvestres que habían caído dentro de ellas.
Desde el momento en que se supo la noticia, los vecinos de Binaced quedaron conmocionados por lo sucedido. El fallecido llevaba desde este verano viviendo en la localidad mediocinqueña donde se había integrado en el ámbito de los cazadores. Se había prejubilado no hace mucho y había comprado una vivienda en Binaced donde esperaba residir ya de forma habitual una vez se jubilara su mujer, nacida en Monzón. Además el matrimonio tiene una hija que se casó con un vecino de esta localidad




