La posibilidad de desarrollar una enfermedad relacionada con el estrés u otras circunstancias laborales no es igual para todos. Aquí, como en otros aspectos de la vida, corre más riesgo quien está en peor posición, pero esto se puede detectar y, en gran medida, prevenir. Así lo ha defendido hoy CCOO Aragón en una Jornada sobre riesgos psicosociales celebrada esta mañana en Zaragoza en la que ha presentado un método científico para diagnosticar estas circunstancias en las empresas.
Así, la especialista del Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud Neus Moreno ha explicado que de acuerdo a este método (que el Gobierno de Cataluña ha asumido ya como propio en esta materia) se puede establecer una relación entre cinco factores y la aparición de padecimientos de tipo psicosocial. Por un lado, la carga de trabajo, la posibilidad de desarrollo personal en el mismo y la información sobre el futuro, determinan en gran medida la presión a la que se ve sometido el trabajador. Por otro, la existencia de medios técnicos y soporte personal le darán más o menos herramientas para hacerle frente.
«En contra de lo que se piensa, no sufre más estrés un ejecutivo que un empleado de una cadena, porque tiene mucho más poder de decisión y realización», ha afirmado. Los estudios existentes marcan por ello una relación muy fuerte entre clase social y riesgos psicosociales y también una perspectiva de género, ya que las mujeres están mucho más expuestas que los hombres.
Estas situaciones, de no atajarse a tiempo, llegan a convertirse en verdaderos problemas laborales, económicos y de salud, con bajas por enfermedad que suponen un enorme coste económico y humano. Moreno ha subrayado que estadísticamente las más definidas son las enfermedades cardiovasculares (infartos, anginas de pecho, etc.) pero que muchas afectan a la salud mental de las personas, por lo que son más insidiosas, difíciles de diagnosticar y de determinar su origen.
Observatorio Aragonés
Por su parte, el secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO Aragón, Benito Carrera, ha incidido en la acción directa de los delegados de prevención en la empresa. Así, ha recordado que la Comunidad se haya inmersa en la elaboración de una Estrategia de Seguridad y Salud en el Trabajo que contempla la creación de un Obvervatorio de Riesgos Psicosiciales que «bien podría adoptar este método que ya ha sido probado en otros lugares».
«Debemos seguir apostando por hacer lo que hay que hacer, evaluar los riesgos, y hacerlo bien, esto es con métodos científicos y con negociación entre los agentes sociales», ha remarcado. Asimismo, Carrera ha defendido la acción positiva de la prevención que «modifique las causas de las exposiciones» y, llegado el caso, que el diagnóstico de los riesgos ayude al reconocimiento de estos padecimientos como enfermedad profesional.
Finalmente, Carrera ha alarmado de los peligros de la «externalización de riesgos» que se han adoptado con el avance de la Globalización, en tanto que sitúa «la organización del trabajo y la organización de la producción como un factor de ventaja para la obtención de beneficio y de perjuicio para la seguridad y el bienestar de los trabajadores».




