Alrededor de 400 oleicultores y jóvenes agricultores de las tres provincias de Aragón participaron el viernes en Barbastro en una jornada demostrativa de recolección de olivas con vibradores adaptados al tractor, para dar a conocer las últimas técnicas del mercado.
La cita estuvo organizada por ASAJA Huesca y ORPO (Organización Regional de Productores Olivareros) y contó con subvención tanto del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader) de la UE como del Departamento de Agricultura de la DGA.
La jornada fue pionera en Aragón, como recordaban desde ASAJA, que la definían como un éxito de participación.
En la jornada participaron expertos del sector que aportaron maquinaria de las firmas Arcusín, Topavi (Talleres Berga), Agromelca (Vidal y Basols) y Pellenc (Jesús Espier). Los equipos manuales más frecuentes y las últimas innovaciones del mercado los aportó Ferretería Sampietro (Benza), Ferretería Ballarín (Aina), Ferretería Salamero (Campanola), Talleres Bosque (Zanon), Jesús Espier (Pellenc) y Suministros Nasarre (Electrocoup).
En una primera parte los expertos en maquinaria informaron de las características técnicas de los equipos acoplados a tractor y se mostró su funcionamiento; posteriormente los propios oleicultores probaron estos vibradores automáticos que destierran la sacrificada vara.
Esta ha sido la cuarta demostración que ha organizado ASAJA Huesca en los últimos cuatro años y según explican desde este sindicato agrario se ha conseguido que poco a poco este cultivo se está mecanizando. «Desde que empezamos casi todo el mundo va con máquinas manuales, muy pocos lo hacen con palos y ahora hay que dar un paso más, avanzar hacia la máquina grande que es donde está la rentabilidad del olivar, el vibrar un árbol en dos minutos en lugar de en media hora», señala el técnico de ASAJA José Antonio Salas.
Por otro lado Salas destacaba el encuentro intergeneracional de oleicultores veteranos con jóvenes agricultores que apuestan por este cultivo. «El sector del olivo está envejecido aunque sí que hay gente que se está incorporando y están mostrando interés», valoró.
La situación del olivo, a pesar de las adversas previsiones para esta cosecha por culpa de la sequía, es halagüeña. En el Somontano es el principal cultivo leñoso de secano y uno de los más importantes tras el cereal. La comarca de Somontano es una de las principales productoras de aceite de la provincia y los olivos de esta comarcan suponen el 35% de toda la extensión oleícola del Alto Aragón. El resto de comarcas donde el olivo tiene un gran peso son La Hoya, La Litera, Bajo Cinca, Cinca Medio y Monegros.
«Es un sector duro, un cultivo de bajo precio y ha sido un año malo, pero aun así, sigue habiendo inquietud», comenta Salas.
La demostración llega a las puertas del inicio de la campaña de recogida de olivas. Este año, la persistentes sequía ha dejado mermadas a los olivos por lo que se espera una considerable reducción de aceite.
El secretario regional de ASAJA Aragón, Ángel Samper, afirmaba que «la campaña de la oliva será más bien baja porque venimos de un año seco. La cosecha va a ser medio baja. La sequía va a repercutir en algunas producciones como el almendro o la oliva. Si sigue lloviendo revertirá para el año que viene, pero esta cosecha de olivas bajará sustancialmente».
La jornada contó también con la presencia del diputado provincial de Desarrollo, Javier Betorz, quien valoró la iniciativa «y el potencial que el sector primario tiene en el Somontano y en el Alto Aragón».


