El concejal de CHA en el Ayuntamiento de Barbastro, Valero Aguayos, quiere poner de manifiesto la mala organización y planificación en el proceso de admisión de alumnado en la ciudad de Barbastro.
La ciudad esta dividida por dos zonas geográficas de escolarización, zona «Barbastro 1», a los que les corresponden los centros de San Vicente y La Merced y la zona «Barbastro 2», colegios Altoaragón, Pedro I y San José de Calasanz. La capacidad de los centros se determina según los criterios de Dirección Provincial y divide su capacidad en lo que denominan vías, que no es más que el numero de clases del curso. El servicio provincial solicita al Ayuntamiento en enero, todos los años, los datos de los niños y niñas que se han de escolarizar en Barbastro ordenados por calles, para hacer el estudio de las zonas y su posible modificación según sus variaciones.
En febrero de 2012, el Ayuntamiento contestó a Dirección provincial diciendo que el programa informático que gestiona el padrón no permite desglosar los datos de los niños a escolarizar por calles como se requiere.
El 26 de Febrero de 2013, el Pleno Municipal a iniciativa de CHA aprobó una moción para que se facilitaran esos datos a la Dirección Provincial, ya que consideramos que son fundamentales para realizar una correcta definición de Zonas Escolares.
En el último pleno celebrado, el pasado 30 de abril ya con el proceso de inscripción escolar cerrado, se insistió en el tema con una pregunta al Sr. Alcalde de Barbastro, el cual respondió al concejal de CHA que «en este año no les había dado tiempo de facilitar los datos requeridos pero que para el próximo curso lo harían».
Para Valero Aguayos, portavoz de CHA en el Ayuntamiento de Barbastro «la cantidad de niños a escolarizar año tras año en nuestra ciudad no llega a 200, por lo que ni desde el Ayuntamiento ni desde la Dirección Provincial no pueden poner de excusa el que no se tenga el programa informático adecuado ya que localizar la calle donde están empadronados 200 niños se puede hacer manualmente sin mucho esfuerzo si existe voluntad de hacer las cosas bien».
Aguayos, recuerda que «a consecuencia de esta chapuza y al injusto aumento del ratio por aula de 22 alumnos a 25 por parte del Gobierno de Aragón, más la supresión de una vía en el colegio Pedro I en este curso, 14 familias que viven cerca de este centro tendrán que desplazarse a otros mucho mas alejados de su residencia por criterio resultante de un sorteo».



