La fractura hidráulica o fracking, es una técnica para extraer gases no convencionales, hidrocarburos que se encuentran en rocas subterráneas poco porosas y poco permeables, y para liberarlos y subirlos a la superficie es necesario romper la roca, mediante explosiones y con la inyección a gran presión de una mezcla de agua, arena y componentes químicos, mezcla que se recupera entre un 15 y un 85 %, permaneciendo el resto en el subsuelo con la posibilidad de contaminar acuíferos. Este proceso conlleva un gran consumo de agua, ya que cada pozo requiere más de 19 millones de litros de agua limpia, el equivalente al consumo anual de un millar de familias. Este proceso también contamina el aire, porque parte de los tóxicos empleados son volátiles.
Joaquín Palacín, portavoz de CHA en la Comisión de Medio Ambiente de las Cortes de Aragón, pone de manifiesto que «estamos hablando de una técnica que supone una serie de daños importantes entre los que podríamos destacar, la contaminación de aguas subterráneas, el consumo de agua elevadísimo, la contaminación del aire, una apuesta por energías sucias y la contribución al cambio climático, es decir, afecciones a la salud de las personas y al medio ambiente».
Con está técnica de extracción de hidrocarburos se pretende prolongar un modelo energético dependiente de los combustibles fósiles, en lugar de apostar por un cambio de modelo, que priorice las energías renovables y limpias y la eficiencia.
Palacín, muestra la preocupación por los proyectos de fracking existentes en Aragón y particularmente en el Alto Aragón (bajo las denominaciones de Berdún, Serrablo, Aínsa, Turbón, Abiego, Barbastro y Binéfar) se concentran los 8 proyectos con permisos concedidos, del total de 14 solicitudes, 6 de los cuales se encuentran a la espera de resolución.
El diputado de CHA ha denunciado el oscurantismo que rodea a esta técnica extractiva y mientras todo esto ocurre aquí, ya que Aragón junto a Andalucía y Castilla y León son las comunidades más afectadas, y los permisos siguen otorgándose a un ritmo vertiginoso, en Francia, Irlanda, Bulgaria, Sudáfrica o Canadá, se ha prohibido o establecido moratorias y suspensiones, y en Cantabria se están estudiando fórmulas legales para prohibir esta técnica, como ya lo han hecho numerosos ayuntamientos que se han declarado libres de fraking, especialmente en Álava.
Por todo ello el Grupo Parlamentario de CHA en las Cortes de Aragón ha registrado una Proposición No de Ley para que las Cortes de Aragón conscientes de la amenaza para la salud, el clima y el medio ambiente de la fractura hidráulica como método para la extracción de gases no convencionales, insten al Gobierno de Aragón a declarar Aragón territorio libre de fracking.

